Con gran entusiasmo y devoción, feligreses de la parroquia Nuestra Señora del Refugio, ubicada en la colonia Satélite, participaron en su esperada fiesta patronal que se llevó a cabo durante dos días: sábado 4 y domingo 5 de julio.
El evento anual ni siquiera se vio ensombrecido por la fuerte lluvia que cayó el domingo, pues los fieles y vecinos celebraron y honraron a su santa patrona con misas, música, comida, y diversión para chicos y grandes, así como deporte, ya que se llevó a cabo la ya tradicional carrera pedestre el domingo por la mañana.

Confirmaciones y misa solemne
El sábado 4 de julio, el obispo don J. Guadalupe Torres Campos acudió a compartir la fiesta de la Virgen en su advocación del Refugio, y para impartir el sacramento de la Confirmación a jóvenes que se prepararon durante varios meses en la catequesis impartida en la parroquia.

En la misa, junto al obispo, participaron tanto el párroco, padre Juan Manuel Sánchez, como el vicario, padre Cesar Iván Luis, ambos sacerdotes Misioneros de la Natividad de María.
Para esa ocasión, servidores de la capilla La Medalla Milagrosa elaboraron un tapete de aserrín con flores y figuras en honor a la Virgen del Refugio, el cual lució esplendoroso a lo largo del pasillo central del templo.

Ya el domingo 5 de julio, el párroco celebró la misa solemne en la que, como en todas las misas, los fieles abarrotaron el templo.
El padre Juan Manuel, quien en esta fecha celebra además su aniversario sacerdotal, destacó la importancia de la devoción y la protección que la Virgen brinda a la comunidad. En su homilía, el sacerdote citó a María como vaso espiritual y vaso de gracia, tal y como la nombran las letanías lauteranas.

“Cuántas cosas tan hermosas se encuentran en María y con María. Pidámosle que cada día sintamos su fuerza en nuestro camino como cristianos”, dijo.
Agregó que el sencillo es aquel que abre su corazón a Dios, a ejemplo de María, porque necesita de Dios su gracia santificadora.

Gran fiesta
Después de la misa de 2 de la tarde, la fiesta se trasladó al atrio parroquial, en la que no podía faltar la oportunidad de deleitarse con una variedad de antojitos mexicanos que ofrecieron los servidores en diversos puestos, a la vez que se escuchaba la música de los artistas invitados para la ocasión y los niños disfrutaron de juegos como toro mecánico, brinca-brinca, burbuja de globos y juegos tipo feria.

Esta vez la verbena concluyó alrededor de las cinco de la tarde a la fuerte lluvia que cayó en esa zona de la ciudad, pero los servidores y algunos otros visitantes siguieron entusiastas la jornada al disfrutar el partido de futbol de México contra Inglaterra, que había sido anunciado para la kermés y se trasladó a uno de los salones del templo.

































































