Lectio Divina correspondiente al domingo 31 de mayo. La Santísima Trinidad. Reflexión y acción de la Palabra de Dios, con la guía de integrantes del Instituto Bíblico San Jerónimo…
Jorge Sánchez/ IBSJ
- Lectura: ¿Qué dice el texto?
Juan 3,16-18
“Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga la vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él. El que cree en él no será condenado; pero el que no cree ya está condenado, por no haber creído en el Hijo único de Dios”.
Ahora hagámonos las siguientes preguntas:
Por amor ¿a quién entrega Dios al mundo? ¿Qué pasará con todo aquél que cree en Hijo de Dios? ¿Para qué envió Dios a su Hijo? ¿Quiénes recibirán la misericordia de Dios y no serán condenados?
Interioricemos en el texto
Jesús después de haber tenido una conversación con Nicodemo, quién lo busco una noche en Jerusalén para tratar de conocerlo mejor, pronuncia palabras que son un verdadero eje de nuestra fe: la promesa de que quién cree en él tendrá vida eterna, y muestra la gran misericordia del Padre cuando Jesús mismo reconoce que la misión para la cual fue enviado al mundo es la de salvarnos a todos. Sin embargo, Jesús aclara que cada uno de nosotros habrá de tomar una trascendente decisión: creer o no creer en él, y eso conllevará una importante consecuencia: quién no crea en el Hijo de Dios no se salvará, será condenado.
- Meditación: ¿Qué me dice Dios en el texto?
Para profundizar en el Evangelio contestémonos a nosotros mismos, con sinceridad, las siguientes preguntas:
El Evangelio de Juan en este pasaje es breve y directo. Primeramente, nos aclara por qué fue enviado al mundo ¿Estás consciente de la gran misericordia del Padre que en su infinito amor por nosotros entregó a su Hijo? ¿Has pensado que la misión de Jesús es traer la salvación para ti? Jesús es muy directo al indicarnos que la salvación depende de nuestra libre decisión de creer o no creer en él, por eso debemos plantearnos está pregunta de fe ¿Creo, verdaderamente, en Jesús Hijo de Dios?
- Oración: ¿Qué le digo a Dios?
Gracias Padre bueno
que en tu infinita misericordia enviaste a tu único Hijo
para que a través de nuestra fe en él
alcancemos la salvación, la vida eterna.
Te suplicamos
¡Aumenta nuestra fe!
Amén.
- Contemplación:
Para intensificar la contemplación repitamos varias veces durante la semana un versículo de la Sagrada Escritura para que alimente nuestra fe:
«Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres»
(Daniel 3, 52)
- Acción: ¿A qué me comprometo con Dios?
El Evangelio esta semana nos lleva a un gran compromiso: creer en Jesús. Eso implica seguir sus enseñanzas y para poder hacer vida sus enseñanzas habremos primero de conocerlas. Lo anterior nos lleva a reconocer la importancia de interiorizar en su Palabra y leer las Sagradas Escrituras es indispensable para lograrlo. Deberemos, además, ayudarnos de las gracias que recibimos de Jesús a través de los sacramentos, a través de su Iglesia.
Propuesta: Para tener un acercamiento con Jesús en la Sagrada Escritura debemos hacer al inicio una oración sencilla para que el Espíritu Santo nos acompañe en la lectura y nos guíe para encontrarnos con Jesús. Se vuelve entonces necesario encontrar el tiempo y lugar adecuado para lograr un dialogo intimo con nuestro Señor. Busca esos momentos en tu día a día y pronto estarás en el Camino. También podrás encontrar apoyo en tu parroquia donde encontrarás cursos, catequesis, talleres y grupos siempre con los brazos abiertos para ti.
































































