Presentamos la increíble historia de converisón de uno de los temistas del Congreso Juvenil de la Renovación, quien habló a Presencia sobre el mensaje que trae a Ciudad Juárez…

AMORMRAna María Ibarra
Definiéndose a sí mismo como “diversionero”, Yuan Fuei Liao se encuentra este fin de semana en el 47 Congreso Juvenil Diocesano organizado por el movimiento de Renovación Carismática Católica en el Espíritu Santo.
De origen taiwanés, pero avecindado en República Dominicana, Yuan ofrece a los jóvenes la buena noticia del amor de Dios.
“No suelo usar la palabra predicador. Soy un diversionero, anunciador de buenas noticias. Todo empezó con mi bautismo a los 15 años de edad”, compartió el hombre, quien igual se auto cataloga como “ciudadano del infinito”.
En entrevista telefónica con Presencia, unos días antes de su llegada a esta frontera para participar en el Congreso de la Renovación, Yuan aseguró que su misión es ser “diversionero”, palabra inventada por él, mezcla de las palabras diversión y misionero.

De fácil conexión
Yuan Fuei Liao ha estado en distintas ocasiones en Ciudad Juárez y este fin de semana se encontrará de nuevo con miles de jóvenes en el Congreso Juvenil.
“Soy monotemático: testigo de la buena noticia del amor de Dios, que es eterno, incondicional, personal, infinito y gratuito”, mencionó al preguntarle sobre la temática que ha preparado para los jóvenes en esta ocasión.
En su experiencia, Yuan Fuei señaló que nunca ha notado dificultad para que los jóvenes reciban el mensaje de Dios.
“En mi caso no. Tal vez la dificultad está en la incapacidad de muchos adultos para entender y, por tanto, conectar con las nuevas generaciones, cuando pretenden evangelizar a jóvenes con las mismas estructuras y formas de hace veinte años o con las maneras y lenguajes de los adultos”, afirmó.
De igual manera, reconoció que el mundo va cambiando, y que es necesario cambiar la manera de predicar a los jóvenes.
“Es insensatez hacer lo mismo de siempre y esperar resultados diferentes. El aferrarse al “siempre se ha hecho así” es uno de los principales obstáculos que pueden impedir que seamos sorprendidos por el Espíritu de la novedad que siempre asombra con su creatividad”.

Su mensaje
El mensaje que Yuan Fuei quiere dejar a los los jóvenes de esta diócesis es:
“Dios, siendo todopoderoso, no puede dejar de amarte. Dejándonos amar, nos daremos cuenta de que no se trata de ser más divinos, sino de ser cada vez más humanos, como Jesús, cuyo Espíritu es libertad, autenticidad y solidaridad” .

































































