Diana Adriano
La misión de la Iglesia en el mundo digital representa uno de los nuevos desafíos para la evangelización, una tarea que busca ir más allá de publicar contenidos en redes sociales para generar verdaderos encuentros con las personas.
Durante agosto de 2026, uno de los acontecimientos más destacados en torno a este tema fue el Festival Internacional de la Red de Evangelizadores Digitales “Hechos 29”, realizado este mes de agosto en Costa Rica, donde se reunieron más de 100 misioneros provenientes de 20 países para reflexionar sobre los retos y las oportunidades de llevar el Evangelio al continente digital.
En este contexto, el padre David Hernández, encargado de la Dimensión de Cultura Digital en la Diócesis de Ciudad Juárez, compartió con Presencia reflexiones sobre la misión digital, sus desafíos y el crecimiento que ha tenido esta labor dentro de la Iglesia.
Continente digital
El sacerdote explicó que el concepto de misión digital comenzó a tomar fuerza durante el pontificado de Benedicto XVI, quien en 2009 definió internet como un “continente digital”, un nuevo espacio en el que la Iglesia debía hacerse presente para anunciar el Evangelio.
“De allí que se puede definir la misión digital como la acción concreta de evangelizar en el continente digital. Es la Iglesia en salida”
Para el sacerdote, Benedicto XVI comprendió desde el inicio que la Iglesia debía estar presente allí donde se encontraba la gente. A través de plataformas como News.va, YouTube y posteriormente las redes sociales, impulsó una nueva manera de comunicar el mensaje cristiano y de comprender los lenguajes propios de este nuevo espacio.
Misión en crecimiento

Durante el último año, la Dimensión de Cultura Digital de la diócesis ha enfocado buena parte de sus esfuerzos en la organización del sitio web diocesano, así como en la creación de un directorio de parroquias y servicios, con el apoyo de encargados parroquiales.
El padre David destacó que también han surgido iniciativas particulares de parroquias y personas que buscan utilizar las redes sociales para compartir el mensaje del Evangelio.
“Percibo que la misión digital ha ido en crecimiento, particularmente tras las celebraciones del Jubileo de comunicadores. Se ha despertado la inquietud no solo de jóvenes, también de adultos y de algunos sacerdotes que buscan hacer presencia cristiana en el continente digital”
Sin embargo, reconoció que esta pastoral requiere atención, inversión, organización y constancia. Por ello, uno de los objetivos es retomar la formación y organización del equipo diocesano para ofrecer un espacio de encuentro y acompañamiento a quienes crean y difunden contenido católico.
Influencers o misioneros digitales
Uno de los retos consiste también en comprender la diferencia entre un influencer católico y un misionero digital.
De acuerdo con la distinción planteada por la Comisión Episcopal para la Comunicación, un influencer católico es una persona que ha desarrollado una presencia relevante en internet y tiene capacidad para influir en su audiencia, aunque sus contenidos no necesariamente sean religiosos.
En cambio, el misionero digital utiliza los medios digitales movido por su fe y con el propósito de evangelizar, crear contenido, dar testimonio y acompañar procesos de fe, siempre en comunión con la Iglesia.
Para el padre David Hernández, esta misión no debe realizarse de manera aislada.

“La misión digital es algo muy hermoso, es un carisma y se debe hacer en comunidad, nunca solos porque nos podemos perder”
Desafíos de la evangelización digital
Entre los principales retos que enfrenta la Diócesis de Ciudad Juárez está la falta de un espacio común en el que los misioneros digitales puedan conocerse, escucharse, compartir experiencias y establecer líneas de trabajo.
El sacerdote retomó cuatro desafíos que considera fundamentales para esta pastoral.
El primero es comprender antes de anunciar. No basta con publicar imágenes o videos; es necesario conocer la cultura digital, sus lenguajes y las formas en que las personas se relacionan en internet.
El segundo es desarrollar un estilo cristiano, privilegiando el encuentro sobre el discurso, el servicio sobre el protagonismo y la comunión sobre el individualismo.
El tercero consiste en construir una presencia que escucha, pues la evangelización requiere aprender a escuchar a quienes están al otro lado de la pantalla y generar espacios de encuentro.
Finalmente, está el reto de comunicar la verdad con rostro humano. La misión digital no consiste únicamente en producir contenidos, sino en llegar a las personas y encontrarse con sus historias y necesidades.
En este punto, el presbítero advirtió sobre la proliferación de contenidos generados de manera incorrecta mediante inteligencia artificial y la circulación de grandes cantidades de imágenes y audios en plataformas como WhatsApp.

“No somos una empresa de marketing, somos la Iglesia en misión”
Vocación para anunciar
Por otra parte, el sacerdote recordó que la evangelización en Internet no consiste solamente en crear publicaciones religiosas o acumular seguidores.
Para el padre David, detrás de esta labor debe existir una verdadera vocación eclesial y una vida de fe que dé sentido a cada contenido compartido.
En este sentido, explicó que, desde sus estudios en el Seminario, comenzó a reflexionar sobre la espiritualidad que debía tener quien entonces era llamado “ciberevangelizador” y que hoy se identifica como ‘misionero digital’.
A partir de aquella investigación descubrió que la misión digital debe entenderse como un llamado del Espíritu que necesita ser discernido, acompañado y sostenido por la Iglesia.
Por ello, el padre David señaló que, el misionero digital debe ser una persona activa en su parroquia, vivir los sacramentos con intensidad y, sobre todo, estar profundamente enamorada de Cristo y de su Iglesia.
Así, enunció las caractetrísticas de un misionero digital, es decir, su identidad.
RECUADRO: La identidad del Misionero digital

El padre David explicó que la identidad del misionero digital puede desarrollarse a partir de tres dimensiones fundamentales: trinitaria, eclesial y guadalupana.
Dimensión espiritual
La primera es la dimensión trinitaria, que tiene como centro la relación con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.
El sacerdote consideró que la Trinidad constituye el corazón de la espiritualidad cristiana y que también puede ofrecer al misionero digital principios para ejercer su labor comunicativa.
Desde esta perspectiva, evangelizar en Internet no debe reducirse a una estrategia para conseguir alcance, sino que debe surgir de una relación profunda con Dios y reflejar, a través de la comunicación, el amor y la comunión que caracterizan la vida cristiana.
2. Dimensión eclesial
La segunda dimensión es la eclesial, pues, de acuerdo al padre David, quien realiza misión digital debe comprender que forma parte de una Iglesia que tiene como tarea llevar el Evangelio a todos los lugares y que los medios digitales son actualmente una de las herramientas para cumplir esa misión.
El sacerdote abundó en el hecho de que el misionero digital está llamado a vivir la comunión y la fraternidad, participar activamente en la vida de la Iglesia, recibir los sacramentos, cultivar la oración y poner sus capacidades al servicio de los demás.
“Más que buscar protagonismo personal, debe contribuir a extender la presencia de la Iglesia y actuar desde una auténtica espiritualidad de servicio”

3. Dimensión mariana
Para el sacerdote, la tercera dimensión es la guadalupana, en la que María se presenta como modelo para quienes anuncian el Evangelio en el continente digital.
El sacerdote explicó que, así como la Virgen de Guadalupe salió al encuentro de Juan Diego, los misioneros digitales están llamados a salir de sus propios espacios para acercarse a las realidades que necesitan atención.
Esto implica “navegar” hacia las periferias existenciales, los marginados y los pobres, utilizando las herramientas digitales para acercarse a quienes necesitan ser escuchados, acompañados y encontrar un mensaje de esperanza.
De esta manera, la misión digital no se limita a producir contenido desde una computadora o un teléfono celular, sino que busca generar un encuentro que pueda trascender la pantalla.
Más allá de los likes
Como conclusión, el padre David destacó que la misión digital forma parte de la historia evangelizadora de la Iglesia y representa una nueva etapa en la manera de anunciar a Cristo.
“El Sínodo lo reconoció, el Jubileo lo celebró, el Papa León XIV lo confirma”
Por ello, insistió en que el éxito de un misionero digital no puede medirse únicamente por la cantidad de reproducciones, seguidores, comentarios o “likes” que consiga.

“Su fruto no es un ‘like, follow o tap tap’, sino una persona que descubre que es mirada, escuchada y amada por Dios”
El encargado de la Dimensión de Cultura Digital invitó finalmente a quienes crean contenido católico o participan en la misión digital de alguna parroquia a sumarse a este esfuerzo y ponerse en contacto a través del correo pastoraldigitaljrz@gmail.com.
RECUADRO: Glosario
Medios digitales: Plataformas y canales de comunicación y difusión de información que utilizan tecnologia digital para crear, almacenar, transmitir y consumir contenidos. Funcionan a través de internet o redes sociales.
Cultura digital: Conjunto de conocimientos, prácticas, valores y formas de interacción que surgen del uso cotidiano de los medios digitales y tienen un impacto en la sociedad. La Iglesia la ve como tierra de misión.
Influencer católico: Persona católica que ha construido una presencia digital relevante, especialmente en redes sociales, con la capacidad de influir en opiniones, actitudes o decisiones de su audiencia; aunque su contenido no es necesariamente (o totalmente) religioso.
Evangelización digital: Anuncio de la Buena Nueva y transmisión de la fe cristiana a través de los medios digitales.
Misión digital: Acción concreta de evangelizar en el continente digital. Es la iglesia en salida.
Misionero digital: Persona que, movida por su fe, utiliza los medios digitales para evangelizar con creatividad, responsabilidad y en comunión con la Iglesia, con el mismo espíritu con que un misionero lo hace en territorios físicos: con su testimonio, creando contenido y acompañando procesos de fe. Son misioneros digitales: *Creadores de contenido *Agentes de la Pastoral de la Comunicación de parroquias, diócesis y organizaciones * Proyectos digitales dirigidos por laicos y/o religiosos.
Pastoral digital: Acción organizada de la Iglesia para acompañar, formar y animar a quienes evangelizan en el continente digital. Abarca también la presencia institucional de la Iglesia en Internet.

































































