Por Diana Adriano
Cada 4 de julio, miles de fieles se congregan para celebrar a Nuestra Señora del Refugio, una de las advocaciones marianas más queridas por la comunidad católica.
Más allá de la solemnidad religiosa, esta fecha representa la oportunidad de recordar la historia, el crecimiento y el legado de una de las parroquias más importantes de la Diócesis de Ciudad Juárez.
Con los Nativitas
La parroquia de Nuestra Señora del Refugio se ha consolidado a lo largo de los años como un referente espiritual, social y comunitario para miles de familias juarenses, acompañando el desarrollo de una extensa zona habitacional que hoy supera los 100 mil habitantes.
Actualmente, la parroquia es dirigida por el padre Juan Manuel Sánchez Baca, MNM acompañado por el vicario, padre Cristian Iván Luis Domínguez, MNM, quienes trabajan diariamente en la atención pastoral, la evangelización y el fortalecimiento de la vida comunitaria.
Desde 1983 y por disposición del entonces obispo don Manuel Talamás, esta parroquia fue asignada a los sacerdotes Misioneros de la Natividad de María.
Una fecha clave en su historia fue precisamente ese momento de la bienvenida a la congregación religiosa fundada por el sacerdote español Vicente Echarri Gil, quien años después incluso serviría en la diócesis.
El objetivo principal de esta congregación es colaborar estrechamente con los obispos diocesanos mediante la evangelización, la formación sacerdotal y el servicio pastoral.
Desde entonces, los Misioneros de la Natividad de María han acompañado de manera permanente a la comunidad juarense, dejando una profunda huella espiritual.
Sacerdotes que marcaron la historia
Pero antes de la llegada de los Misioneros de la Natividad de María, el sacerdote español Gregorio Ciria Laglera estuvo al frente de la parroquia entre 1977 y 1983.

Durante su ministerio impulsó la catequesis infantil y juvenil, fortaleció los coros y promovió los Cursillos de Cristiandad. Su paso estuvo marcado también por momentos difíciles, como el accidente ocurrido durante una peregrinación hacia la Catedral el 12 de diciembre, en el que fallecieron seis personas y resultaron heridas alrededor de 30 más.
Posteriormente llegó el recordado José Antonio Caravez Guízar, M.N.M., quien asumió el liderazgo pastoral en agosto de 1983. Se distinguió por su disciplina, puntualidad y por promover la construcción del nuevo templo parroquial y la casa parroquial.
En 1986 se incorporó José de Jesús Villegas Martínez, M.N.M., quien impulsó el trabajo con los jóvenes mediante actividades deportivas y promovió la tradición del monumental nacimiento navideño que hoy distingue a la parroquia a nivel local y nacional.
Años después, diversos sacerdotes continuaron fortaleciendo la vida pastoral de la comunidad, entre ellos Mario Francisco Cabrera Ramírez, Fernando Quezada Covarrubias, Guillermo Vargas Durán, Salvador Lugo Azuela, Carlos Óscar Velázquez Lázaro, Sashary Baruch Torres, Ernesto Francisco Gómez Frausto, Gregorio López y Samuel Gómez Rodríguez hasta llegar al actual párroco, padre Juan Manuel Sánchez Baca.
Particularmente, el padre Guillermo Vargas Durán dejó una huella significativa tras permanecer 20 años al frente de la parroquia, impulsando importantes proyectos de infraestructura, ampliando la oferta pastoral y fortaleciendo la organización comunitaria.
Tradiciones que fortalecen la fe
Cada año, la parroquia celebra con especial devoción el mes de mayo, dedicado a la Santísima Virgen María, y el mes de junio, consagrado al Sagrado Corazón de Jesús, con horas santas, adoración eucarística y la participación de todos los grupos parroquiales.
Sin embargo, la celebración más esperada es la fiesta patronal en honor a Nuestra Señora del Refugio.
Las actividades comienzan con el tradicional novenario, del 25 de junio al 3 de julio, para culminar el 4 de julio con la gran solemnidad, una jornada de oración, convivencia y alegría de la Kermés patronal que reúne a cientos de familias.
Mirando hacia el futuro
La comunidad parroquial continúa creciendo y desarrollando nuevos proyectos. Uno de los más importantes es la construcción del templo La Natividad de María, ubicado a unos metros de las avenidas Francisco Villarreal y Cuatro Siglos -en la zona Valle del Sol- obra que busca responder a las necesidades de una población en constante expansión.
A casi cinco décadas de historia, la parroquia de Nuestra Señora del Refugio sigue siendo un símbolo de esperanza, en la que generaciones enteras han encontrado un refugio espiritual, un hogar y una familia de fe que continúa escribiendo su historia día a día.
































































