Diana Adriano
Con un gran entusiasmo y disposición al servicio litúrgico, servidores de la parroquia Santo Niño de Atocha vivieron un retiro de coros realizado en la capilla María Reina el pasado 31 de enero.
La jornada reunió a coros parroquiales y de comunidades invitadas, en un espacio de formación espiritual, litúrgica y técnico-musical.
Espacio de formación
Anthony Ávila, coordinador parroquial de coros, explicó que este retiro fue planeado desde el mes de noviembre como un retiro de inicio de año.
“Comenzamos a las 7:30 de la mañana y concluimos alrededor de las 8:00 de la noche. Fue un día largo, pero muy enriquecedor”, expresó.
La dinámica del retiro inició con el rezo de Laudes, seguido de tres charlas espirituales centradas en la identidad y misión del cantor litúrgico. Posteriormente, se desarrollaron diversos talleres de formación técnico-musical, entre ellos solfeo, solfeo práctico, tres clases de canto y un taller sobre métodos y técnicas de estudio para el canto.
El coordinador detalló que la capilla María Reina cuenta con tres coros; la parroquia Santo Niño de Atocha, con aproximadamente seis; la capilla San Agustín con dos; y la capilla del Rosario con uno. Además, se contó con la presencia de coros invitados de la parroquia Sol de Justicia y Santa Teresa de Jesús, y de la capilla El Señor de las Maravillas.
Destacó la respuesta positiva de los participantes, muchos de quienes no habían tenido contacto previo con formación técnico-musical.
“La dinámica fue distinta a la de otros retiros, fue extensa, pero al final resultó muy reconfortante verlos participar con compromiso renovado en su servicio”, señaló.
Como cierre del retiro, se celebró una misa de acción de gracias, presidida por el padre Roberto Ramos, párroco de la comunidad, correspondiente a la liturgia dominical, en la que todos los participantes reafirmaron su compromiso con la comunidad y la liturgia.
“El canto forma parte de la celebración del misterio de Cristo en el altar. Hacerlo con decoro y amor es fundamental. La formación litúrgica y musical no van separadas, sino de la mano, y una buena ejecución incentiva a la asamblea a participar del Santo Banquete”, afirmó el entrevistado.
Agradecimiento especial
De manera especial, expresó su reconocimiento al Coro Diocesano, dirigido por la maestra Lic. Pamela Rodríguez, así como a Laura Aldape, responsable de la Seccional Altos, y a Ricardo Ronquillo, quienes fungieron como ponentes durante el retiro.
Igualmente agradeció la valiosa colaboración de los maestros de la Escuela de Música SNA (Santo Niño de Atocha): Lic. Judith de la Torre Sepúlveda, Lic. Paola Fernanda Díaz Nava y Lic. Brandon Muñoz Vega, cuyo acompañamiento y formación contribuyeron significativamente al crecimiento musical y espiritual de los participantes.

































































