Ana María Ibarra
Hacer una remembranza llena de agradecimiento fue el objetivo del evento conmemorativo “La memoria del Papa Francisco en nuestra ciudad: testimonios y reflexiones”, el cual se realizó en Seminario Conciliar de Ciudad Juárez el pasado 17 de febrero, a diez años de tan entrañable visita. 
Humanidad del papa
Fue el seminarista David Cordero quien dirigió el evento agradeciendo la presencia de los asistentes y recordando aquel día en que el papa Francisco pisó este suelo fronterizo.
“Queremos hacer presente su mensaje, renovar su llamado y fortalecer nuestro compromiso como Iglesia viva en esta frontera”, dijo el seminarista para enseguida presentar a los expositores.
El primero fue el maestro Alfredo Reyes, agente de Pastoral penitenciaria quien recordó la visita del santo padre al CERESO.
“Llegó agotado. Cuando entró a la capilla Jesús el Salvador que se encuentra en el penal, y se acercó a la Virgen, se recuperó. Su visita estuvo enmarcada por el Año de la Misericordia. Ese año se les concedió a los presos la indulgencia plenaria”, compartió Alfredo.

Por su parte el padre Francisco Bueno, encargado de la Dimensión de Movilidad Humana y director de la Casa del Migrante habló de los mensajes del papa Francisco en el Gimnasio de Bachilleres y en El Punto.
«Vino el Papa Francisco a una frontera donde reina la desigualdad, la violencia y la migración, pero una migración que es pobre, maltratada. Bajo esas características el papa decide venir y hablarnos. Resaltó el beneficio de la Doctrina Social de Iglesia para un trabajo digno y para un mundo laboral constructivo”, dijo el ponente.
El padre Francisco Bueno recordó que el papa tenía conocimiento explícito de la crisis humanitaria que se vivía en esta zona por la migración y por ello denunció la despersonalización del fenómeno migratorio.
«Lejos de hablar de números, invitó a que hablemos de personas, de rostros, de historias que han pasado por aquí. Juárez sigue siendo una frontera viva y seguirá siendo lugar de paso, de camino, de trabajo. El papa vino a recordarnos lo esencial y sigue siendo urgente diez años después”, concluyó.

Tres aspectos
El padre Alberto Castillo, formador del Seminario, compartió el significado eclesial y vocacional de la visita del papa Francisco al Seminario. Señaló que no fue casualidad y resaltó tres aspectos de la visita. El primero, dijo, fue mostrar una Iglesia cercana a los demás. Y compartió la siguiente anécdota:
“En el Seminario se instaló un quirófano y se designaron tres doctoras. Ellas estaban muy emocionadas porque verían al papa, pero los de seguridad les cerraron la puerta y les dijeron: si las necesitamos les hablamos. Ellas se quedaron tristes. El papa preguntó por el personal médico y fue a saludarlas”, recordó el sacerdote.
Dijo que otro gesto similar tuvo al saludar a todos de mano y cuando mandó llamar a los cocineros y a la ayudante para agradecerles.
El segundo aspecto fue mostrar una Iglesia sencilla, pues el papa no pidió lujos, incluso, decidió comer solo caldo de pollo y arroz.
El último aspecto resaltado por el padre Alberto, fue el llamado del papa -con su presencia- a ser una Iglesia orante.
“Venía cansado y lo primero que hizo fue visitar a la Virgen en la capilla central.
No es casualidad que un papa haya orado en este Seminario, haya comido con nosotros y haya dejado su huella”, concluyó.

Que no se olvide su mensaje en Juárez
Para seguir agradeciendo por los diez años de la visita del papa Francisco a Ciudad Juárez, se llevó a cabo una misa presidida por el rector del Seminario, el padre Jesús Manríquez, quien compartió en su homilía como vivió la visita estando él en Roma.
“Cuando se mencionó que visitaría una frontera, se pensó en Ciudad Juárez, eran los rumores en los pasillos del Vaticano. Ver al papa caminando por estos pasillos fueron momentos muy especiales. Somos privilegiados porque podemos decir que Dios puso su mirada en Ciudad Juárez”, expresó.
El padre Jesús añadió que la conmemoración de la visita del papa no debe pasar desapercibida para el Seminario, ni para la ciudad.
“Que lo cotidianos de cada día no nos haga olvidar su mensaje. Pedimos a Dios que nos haga conscientes de que en el papa tenemos un mensaje de unidad”,
Al concluir la celebración se invitó a los asistentes a visitar el museo del papa Francisco y a apreciar la galería de fotos sobre su visita.


































































