Un obispo sencillo y cercano
Ana María Ibarra
Como un obispo cercano y sencillo es como describen al obispo don J. Guadalupe Torres Campos sus colaboradores cercanos.
Con motivo de la celebración por sus 20 años de ministerio episcopal, diez de ellos como obispo titular de esta diócesis, el padre Alfonso García, Vicario de Pastoral; el padre Víctor Manuel Vega, Secretario Canciller y el padre Armando Benavides, vicario general, reconocen en el ministerio de don Guadalupe un don de Dios para la diócesis.
Diálogo y cercanía
Para el padre Alfonso García, desde una mirada de fe, el servicio de un obispo es una gracia para la comunidad que le ha sido confiada.
“Don Guadalupe ha ejercido su ministerio en una diócesis marcada por los retos sociales, pastorales y eclesiales propios de nuestra realidad fronteriza. En medio de este contexto, ha procurado acompañar la vida diocesana con un estilo sencillo y cercano. Esto se nota especialmente en sus visitas a las parroquias, donde se muestra accesible, atento y dispuesto a escuchar”, expresó el Vicario de Pastoral.
De igual manera señaló que la presencia frecuente del obispo en las comunidades y su trato directo con sacerdotes, religiosos y laicos han favorecido un ambiente de cercanía.
“Su manera sencilla de relacionarse facilita el diálogo y mantiene un vínculo cercano con el Pueblo de Dios”.
En ello coincide el padre Armando Benavides, Vicario general de la diócesis:
“Una característica del obispo es su carácter tranquilo y alegre. Especialmente cercano con las personas de las comunidades. Le gusta convivir con las personas y grupos muy diversos de la diócesis”.

Hombre de alegría y paz
Por su parte, el padre Víctor Manuel Vega mencionó que el ministerio de monseñor Torres se caracteriza por el deseo de estar próximo a los fieles que Dios le ha confiado, lo que se refleja en su puntualidad diaria al asistir por las mañanas a la Casa de Gobierno Eclesiástico.
“Allí se reúne con sacerdotes, laicos y personas que buscan ser escuchadas y atendidas. Durante las tardes, visita las diferentes parroquias de la diócesis, sorprendiendo por su conocimiento personal de los miembros de cada comunidad, tanto por nombre como por historia”, resaltó el canciller.
Añadió que la confianza en el trabajo pastoral de sus sacerdotes es evidente; pues cuida celosamente la unidad del presbiterio y fomenta la participación de todos en la reunión general que se celebra cada martes.
“Dedica especial atención a la implementación de los proyectos definidos por la Conferencia Episcopal en la Iglesia local, manteniendo siempre la referencia de comunión con el Santo Padre, tanto en gestos como en palabras. Se percibe que Dios le ha otorgado la gracia de vivir su ministerio con alegría y paz, incluso frente a las dificultades sociales y eclesiales. En todo momento confía en la compañía y asistencia de Dios, quien lo ha llamado a esta misión”, reconoció el padre Víctor.

Impulso a vida pastoral
Ante los retos que el obispo pudiera enfrentar en esta diócesis particular desde su llegada, los sacerdotes destacaron los logros y aportes que monseñor Torres ha tenido en estos diez años como obispo de Ciudad Juárez.
“Uno de los frutos de su ministerio pastoral en la diócesis es la realización del Plan Diocesano de Pastoral, la conformación de las diversas comisiones y dimensiones de la Pastoral diocesana. Todo esto como parte de un camino o proceso, en el cual se van madurando las iniciativas del plan diocesano”, dijo el padre Armando.
Desde el ámbito pastoral, el padre Alfonso destacó su disposición para acompañar los procesos que la diócesis ha vivido en estos años, así como su apertura para que las distintas comisiones, dimensiones y agentes de pastoral realicen su servicio con libertad y responsabilidad.
“En una realidad social exigente como la de Ciudad Juárez, ha procurado sostener la vida pastoral y mantener la presencia de la Iglesia en medio de situaciones difíciles. Su cercanía ha ayudado a que caminemos unidos en nuestra misión”, señaló el Vicario de Pastoral.

Aporte evangélico
Asimismo, el Vicario de Pastoral enfatizó que el ministerio del obispo ha aportado una cercanía pastoral constante, y su disponibilidad permite una comunicación sencilla y directa.
“Ha ayudado a que muchos agentes pastorales se sientan escuchados y acompañados en su servicio. Ha buscado mantener la unidad desde un trato humano y próximo, creando un ambiente donde todos puedan seguir trabajando por la evangelización en medio de los desafíos propios de nuestra frontera”, reiteró el padre Alfonso.
Añadió que la presencia del obispo ha sido importante para mantener viva la misión y animar el compromiso pastoral de las comunidades, siempre llamadas a ser Iglesia en salida al servicio del Evangelio.
“Su compromiso con la pastoral migrante ha sido notable, involucrándose tanto a nivel local como en la Conferencia Episcopal y a nivel latinoamericano. Ha participado como miembro del Consejo Permanente de la CEM, representando a la Provincia Eclesiástica de Chihuahua”, dijo por su parte el padre Víctor.
Otro aspecto que el padre Víctor resaltó del obispo Torres Campos es que valora especialmente el laicado, considerándolo formado, comprometido, alegre y generoso en su servicio.
“Por esta razón, promueve y acepta espacios y movimientos que favorecen el crecimiento integral de los fieles. Bajo su impulso, Ciudad Juárez ha sido sede de encuentros nacionales y provinciales, destacando por su hospitalidad y generosidad, valores fomentados por el obispo. Promovió la creación de una casa destinada a acoger a sacerdotes jubilados o enfermos, evidenciando su preocupación por el bienestar de quienes han dedicado su vida al servicio pastoral”, agregó el Secretario Canciller.

Orar por él
Los colaboradores destacaron uno de los momentos más significativos de la labor pastoral de don Guadalupe en Ciudad Juárez: la visita del Papa Francisco.
“Coordinó, junto a un gran número de sacerdotes y laicos, la logística para el recibimiento, permitiendo que el Santo Padre se acercara a los más necesitados, incluyendo migrantes, mediante su presencia en el mundo laboral, el CERESO y la celebración de la Santa Misa que clausuraba la visita a México”, recordó el padre Víctor.
Hoy, al celebrar veinte años de ministerio episcopal de monseñor Torres Campos, los sacerdotes se unen a la acción de gracias a por el servicio prestado y por el camino recorrido.
“Pedimos al Señor que continúe bendiciendo su vida, iluminando su ministerio y dándole la fortaleza y la sabiduría necesarias para seguir guiando al Pueblo de Dios en nuestra querida diócesis. Que la intercesión y protección de nuestra Madre, la Santísima Virgen de Guadalupe, a quien está consagrada nuestra Iglesia diocesana, lo acompañen siempre en su servicio pastoral”, concluyó el padre Alfonso.
Dos veces obispo en Juárez
Don J. Guadalupe Torres Campos nació el 19 de Enero de 1960, en León, Guanajuato. Es hijo del señor Isaías Torres (qepd) y la señora Beatriz Campos Peña (finada) quienes tuvieron 15 hijos. Don Guadalupe es el quinto de ellos.
Como se recordará, don Guadalupe fue consagrado en el episcopado en Ciudad Juárez el 22 de febrero de 2006, luego de que el 10 de diciembre del 2005, el Papa Benedicto XVI le dio nombramiento como primer obispo auxiliar de esta porción del Pueblo de Dios.
Esa noticia llenó de alegría a la comunidad juarense, que por primera vez contaría con un obispo auxiliar.
Don Guadalupe fue ordenado obispo por Monseñor Renato Ascencio León (qepd) en una solemne celebración que se realizó en el Gimnasio Universitario, ante la presencia de obispos de otras diócesis, sacerdotes, religiosas y fieles.
Luego de tres años de intenso trabajo en Juárez, en un tiempo en el que se ganó el cariño de la comunidad, en 2008 don Guadalupe fue llamado a otro servicio: a encabezar la recién erigida Diócesis de Gómez Palacio como su primer obispo.
Luego, el 20 de diciembre de 2014, su Santidad, el Papa Francisco, nombró a monseñor Torres como cuarto bbispo para la Iglesia Particular de Ciudad Juárez. Tomó posesión del cargo el 20 de febrero de 2015.
Don J. Guadalupe Torres Campos
20 Años de obispo
Sacerdotes ordenados: 36
Diáconos Permanentes ordenados: 11
Sacerdotes enviados a estudiar al extranjero: 3
De 2023 a 2025 ha escrito 44 circulares
Promovió la Casa Sacerdotal San Juan XXIII
Impulsó un Plan Diocesano de Pastoral

































































