Diana Adriano
Sacerdotes de la Diócesis de Ciudad Juárez participaron en el primer retiro del presbiterio desde que el padre Armando Benavides asumió el cargo de Administrador Diocesano, tras quedar vacante la sede episcopal por el traslado del obispo.
El encuentro se realizó el pasado martes 04 de agosto en las instalaciones del Seminario Conciliar de Ciudad Juárez, donde el padre Alberto Castillo compartió la reflexión titulada «Custodiar, orando; esperar, sirviendo», centrada en la misión del presbiterio durante este tiempo de transición para la Iglesia diocesana.

El sacerdote explicó que el objetivo principal fue invitar a los presbíteros a reconocer y custodiar los dones que Dios ha puesto en cada uno de ellos.
“Lo primero que quisimos hacer fue valorar los dones que Dios nos ha concedido y ponerlos al servicio de la comunidad, porque si bien estamos a la espera de un obispo, la entrega pastoral, la caridad con la gente y la vida de la Iglesia en la diócesis no se frenan»
Fraternidad sacerdotal

Durante la meditación también se destacó la importancia de fortalecer la fraternidad sacerdotal en este momento que vive la diócesis. Para ilustrarlo, el padre Castillo comparó la situación con una familia que enfrenta la ausencia de quien fungía como cabeza del hogar.
«Cuando una familia vive un duelo, los hermanos se unen, comparten la carga y sacan adelante la casa. Esa misma imagen nos ayuda a comprender que, aun en ausencia del obispo, debe brillar nuestra unidad, colaboración y fraternidad sacerdotal para sostener a la Iglesia, siempre con respeto y obediencia hacia el Administrador Diocesano que el Señor nos ha dejado»
Otro de los ejes del retiro fue la centralidad de la Eucaristía en la vida de la Iglesia. El presbítero recordó que la Iglesia no es únicamente una organización, sino el pueblo reunido por Jesucristo.

Periodo de preparación
Indicó que en esta misma ocasión, al concluir el tema del retiro, abordaron aspectos prácticos y algunos acuerdos con el padre Armando Benavides respecto a la organización del presbiterio durante la sede vacante.
Asimismo, explicó que continúa trabajando el equipo de Formación Permanente del Presbiterio, integrado por sacerdotes de la diócesis que dan seguimiento a la formación espiritual, humana, pastoral y académica de los presbíteros.
Recordó que la próxima semana visitará la diócesis un equipo de la Mesa Nacional de Atención a Presbiterios, que acompañará a los sacerdotes en la elaboración de su programa de formación para el siguiente ciclo.
Finalmente, el padre Alberto Castillo pidió a los fieles mantenerse unidos en la oración por la Iglesia de Ciudad Juárez y por sus sacerdotes.






























































