Ana María Ibarra
Contentas y participativas, familias migrantes tuvieron su posada como parte del apoyo y acompañamiento que reciben de la organización Sembrando Hoy, Cosechando Mañana y de la comunidad Intercongregacional formada por religiosas de las diócesis de Juárez y El Paso.
La reunión se llevó a cabo el pasado 14 de diciembre en la Casa de Espiritualidad de las Hermanas Misioneras de María Dolorosa, siendo este evento no solo un momento en que los migrantes recibieron, sino una oportunidad para que ellos también pudieran compartir los dones que Dios les da.

Tema sobre trata
El primer momento consistió en una charla sobre la trata de personas a cargo de la hermana Genoveva Ochoa, OSR, con el objetivo de alertar a los migrantes sobre este delito del que pudieran ser víctimas, especialmente las mujeres.
“Se utilizan mecanismos para engañar a las mujeres. Se aprovechan del sufrimiento para hacer daño. Estás situaciones nos hacen vulnerables. Queremos que vayan comprendiendo que es un delito grave, que existe y que es una violación de derechos humanos”, expresó la hermana Genoveva.
El siguiente momento fue la posada, siendo las familias migrantes quienes salieron del lugar para iniciar con el canto de petición, adecuado a la realidad de migración.
Niños y adultos en situación de migración participaron entusiastas y fueron recibidos calurosamente por los organizadores y personas que estuvieron ahí para el festejo.

Comida compartida
Benefactores y beneficiarios compartieron un lugar en la mesa para convivir.
Recibieron alimentos preparados tanto por los mismos migrantes como por las religiosas y otras personas, los cuales fueron bendecidos de manera especial.
Entre charlas y buenos deseos, religiosas, familias migrantes, y demás invitados degustaron tamales hechos por manos guatemaltecas, un platillo tradicional de Colombia cocinado por dos matrimonios de aquel país, y un rico postre hecho por personas de Honduras.
Además, las hermanas Siervas de los Pobres compartieron un rico espagueti y un delicioso champurrado.
Quienes también disfrutaron del momento fueron los invitados, entre ellos, algunos maestros de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, la Hermanas Franciscanas Misioneras de María de El Paso, Texas, y quienes son parte de la comunidad Intercongregacional, las representantes de Rahamim, y Paola Siañes, quien apoya a los migrantes con el trámite de la visa humanitaria.
Como último momento del día, a través de distintas dinámicas, todos los asistentes recibieron regalos. De manera especial, las familias migrantes tuvieron regalos personalizados.
Al concluir, todos salieron contentos por la convivencia y la hermandad que se vivió ese día.

































































