Ana María Ibarra
Con el objetivo de que niños migrantes recibieran un regalo de Navidad a su gusto, la Misión Columbana, apoyada por Casa Anunciación de El Paso, Texas, realizó una venta simbólica de regalos para las familias migrantes que se encuentran integradas a su programa de permanencia en Ciudad Juárez.
La tienda de regalos se instaló en el salón grande de Catedral donde se atiende a estas familias.

Apoyo extendido
El pasado martes 23 de diciembre, voluntarios apoyaron a la Misión Columbana a instalar una tienda de regalos recibiendo a madres y padres de familia migrantes para que eligieran regalos para sus hijos, según sus gustos y necesidades.
La compra – venta de regalos fue una actividad simbólica, pues no se requirió de dinero para hacer la compra, explicó Cristina Coronado.
«Es una tienda de regalos, esfuerzo de muchas personas que nos ayudaron a comprar regalos. La intención es que las mamás pudieran venir aquí a comprar regalos para sus hijos, pero la compra es simbólica. Es más que nada regresarles el poder de escoger un regalo que ellos quieran y llevárselos a su niño o niña”, dijo.

Para llevar a cabo esta actividad, Cristina y su equipo fueron asesorados por Casa Anunciación de El Paso, Texas, pues en dicho lugar tienen años realizando este evento.
“La mayor parte de los artículos fueron comprados con fondos que nos donaron la Casa Anunciación, los Columbanos y otras personas que también apoyaron”, explicó la entrevistada.
Para la actividad, se entregaron boletos a cada una de las 120 familias que son parte del programa de los Columbanos y a quienes se les apoya con alimento, en cuestiones de salud y de educación.
«Son aproximadamente 210 niños que están en este programa. Queremos que los niños reciban un regalo que deseen y acorde a su edad, que sean didácticos y no bélicos. Sabemos que ellos no pueden ir a una tienda a pagar y esta venta simbólica tiene un significado más profundo, porque ellos son protagonistas”, resaltó.

Compartir con los migrantes
Para el padre Guillermo Morton, esta venta simbólica de regalos da un sentido de dignidad al permitir que los padres de familia elijan el regalo para sus niños.
“Todo el mundo en estos días está preocupado por su familia o por sí mismo y en Mateo 25 Jesús nos enseñó a mirar al pobre y el forastero, al refugiado, al migrante. Es una alegría darles esta oportunidad a estas familias. Estos momentos con mis hermanos y hermanas en migración me ayuda para compartir la buena noticia, porque al estar con los migrantes estamos con Cristo”, mencionó el sacerdote.

Añadió que esta iniciativa es una manera de abrazar a las familias migrantes y hacerlos sentir que son parte de esta comunidad.
«Invito a toda la comunidad diocesana a darse un regalo a sí mismos: acoge a Cristo en los hermanos y hermanas migrantes. No seamos una diócesis encerrada en devociones, sino que extienda su amor a la gente que está sufriendo. Todo lo que hacemos dentro de nuestras iglesias no debe llevar a salir con alegría para compartir nuestra fe con los más vulnerables y poner en práctica las palabras de Jesús”, expresó.


































































