En sintonía con la intención de oración del mes de agosto del papa León XIV, seguimos explorando los apostolados y servicios que en la Diócesis de Ciudad Juárez llevan la presencia de la Iglesia más allá de los templos, acercando la fe a los espacios públicos.
Diana Adriano
La parroquia El Señor de la Misericordia ha consolidado una misión que busca llevar el mensaje de Cristo directamente a los hogares de su sector parroquial.
A través del Equipo Parroquial de Animación Pastoral (EPAP), la comunidad se prepara para realizar su cuarta misión evangelizadora, una iniciativa que nació en 2019 con el propósito de ser una «Iglesia en salida», cercana a las familias y atenta a sus necesidades.

Lucila Elizabeth Padilla Guerrero, integrante del Ministerio de Evangelización y coordinadora del EPAP, explicó que la misión va mucho más allá de tocar puertas.
Lo que buscamos es que el mismo sector parroquial conozca a su comunidad, conozca quién es su párroco y, al mismo tiempo, que nosotros podamos conocer las necesidades de las familias.
Encuentro con la fe
En esta ocasión, la misión abarcará alrededor de mil 500 viviendas en el sector conocido como San Ángel, delimitado por las avenidas Valentín Fuentes, Pedro Rosales de León, Plutarco Elías Calles y Ejército Nacional.

Para lograrlo, alrededor de 200 misioneros serán enviados tras varias semanas de preparación. Los voluntarios reciben formación espiritual y práctica, conocen el sector que visitarán y aprenden a compartir un breve anuncio del Evangelio, conocido como kerigma, además de entregar una carta del párroco, un folleto con las actividades parroquiales y un boletín informativo.
Antes de salir a las calles, la comunidad realiza una procesión con el Santísimo Sacramento por las colonias que serán visitadas, como una forma de encomendar la misión a Cristo. El día del recorrido inicia con la celebración de la Eucaristía, seguida de las visitas casa por casa, una oración de acción de gracias y un convivio entre los misioneros.
La misión no concluye con las visitas. Las familias también son invitadas a una asamblea kerigmática en el Parque San Ángel y posteriormente a un retiro de evangelización, con el objetivo de que continúen su proceso de encuentro con la fe.
Que conozcan a la Iglesia

La entrevistada reconoció que cada misión representa un desafío distinto, pues las circunstancias sociales cambian constantemente.
Hemos pasado por pandemias, vivimos situaciones de inseguridad y dificultades económicas. Hay ocasiones en que las personas nos reciben con mucho cariño y otras en las que no quieren abrir la puerta por miedo. Pero siempre confiamos en que el Señor va delante de nosotros.
Para la coordinadora, este tipo de iniciativas fortalece el sentido de pertenencia de los fieles y permite que quienes están alejados de la Iglesia descubran un espacio donde pueden ser acogidos.
La Iglesia necesita salir. Las personas necesitan conocer a su comunidad, saber quién es su párroco y descubrir que la Iglesia Católica está para ayudarlas, recibirlas y acompañarlas. Ese es el mandato de Jesús: ir y anunciar el Evangelio.
Frutos que perduran
Lucy compartió el testimonio de dos mujeres que fueron visitadas durante una jornada de evangelización. Después de recibir la invitación, asistieron a una asamblea en un parque, participaron en un retiro de evangelización y hoy forman parte activa del servicio parroquial.
Actualmente viven un profundo proceso de conversión y son servidoras muy fieles. Eso es lo que buscamos: que las personas no solo se convenzan, sino que verdaderamente se conviertan y encuentren un lugar dentro de la Iglesia.































































