Diana Adriano
Como parte de las distintas iniciativas con las que la Iglesia responde al llamado del papa León XIV, quien en este mes de agosto pide orar por la evangelización en la ciudad de formas creativas, se hace presente el esfuerzo del padre Felipe Ramos, párroco de Nuestra Señora del Rosario, en su labor de evangelización a través de la palabra escrita.
Desde marzo de este año, el sacerdote publica quincenalmente una columna en la sección de Opinión de El Diario de Juárez, donde ofrece reflexiones a la luz del Evangelio sobre la realidad que vive la comunidad.
Esperanza más allá del templo
El sacerdote explicó que este espacio se abrió tras la colaboración que durante años realizó el padre Hesiquio Trevizo (qepd), cuya presencia permitió que el periódico mantuviera un espacio dedicado a la voz de la Iglesia.
El espacio quedó abierto después de la participación del padre Trevizo y, gracias a la experiencia que se tuvo, el periódico permitió que la Iglesia continuará presente. Acepté con gusto porque considero importante ofrecer una palabra desde el Evangelio que ayude a reflexionar sobre lo que vivimos como sociedad

expresó en entrevista con Presencia.
El presbítero señaló que escribir en un medio de comunicación representa una oportunidad para llegar a personas que quizá no tienen un contacto frecuente con la vida parroquial, llevando un mensaje de esperanza más allá de los templos.
Me motiva contribuir desde la fe con un mensaje de esperanza y de salvación. El Evangelio tiene mucho qué decirnos sobre nuestra realidad y puede ofrecer una luz para interpretar lo que vivimos como ciudad
Dialogar con otros
Para el párroco, la evangelización también puede realizarse mediante la reflexión escrita, especialmente cuando se aprovechan espacios de amplia difusión que permiten dialogar con lectores de distintos contextos.
Asimismo, reconoció que esta labor implica una responsabilidad especial, ya que las palabras publicadas permanecen y pueden seguir siendo leídas con el paso del tiempo.

Es un privilegio, pero también un compromiso
El Evangelio siempre me confronta primero a mí. Me obliga a revisar mis decisiones, mis intenciones y mi propia vida. Por eso escribir no solo implica preparar un buen texto, sino dejar que la Palabra de Dios transforme primero el corazón de quien la anuncia
dijo
Misión compartida
El sacerdote recordó que anunciar el Evangelio no es una tarea exclusiva del clero, sino una misión compartida por todos los bautizados, quienes están llamados a dar testimonio tanto con sus palabras como con sus acciones.
Siempre vienen a mi mente las palabras de san Pablo: ‘¡Ay de mí si no evangelizo!’. Ese llamado sigue siendo vigente para toda la Iglesia. No basta con anunciar el Evangelio con palabras; también debemos hacerlo con la totalidad de nuestra vida
señaló.
De esta manera, la Diócesis de Ciudad Juárez mantiene presencia en uno de los principales medios impresos de la ciudad, ofreciendo a los lectores un espacio de reflexión desde la perspectiva del Evangelio.































































