Diana Adriano
Del 21 al 25 de julio, la congregación de Hermanas Misioneras de María Dolorosa vivió un acontecimiento clave en su caminar como comunidad religiosa: su XXIV Capítulo General.

Como se sabe, el capítulo general es una asamblea que se celebra cada cuatro años convocada por la Superiora General con la aprobación de su consejo, con el objetivo de reflexionar sobre la misión del Instituto religioso y trazar las líneas que guiarán el servicio eclesial en los siguientes años.
Esta asamblea tuvo lugar en la Casa de Espiritualidad de la congregación, donde las religiosas se reunieron en un ambiente de discernimiento, oración y apertura a la voluntad de Dios.
El evento comenzó el lunes 21 de julio con una misa de apertura presidida por el obispo don J. Guadalupe Torres Campos, y concluyó el pasado viernes 25 de julio, con las últimas actividades y la elección de la superiora, coronada con la celebración eucarística. 
Misa de clausura
Como cierre de la jornada, la Eucaristía fue presidida por el obispo don J. Guadalupe Torres Campos y concelebrada por el padre Gregorio López, MNM, asesor diocesano de la Vida Consagrada.
En su homilía, el obispo resaltó el carácter apostólico de la vida consagrada, comparando la vocación de las hermanas con la de los primeros testigos de Cristo, especialmente con Santiago Apóstol, cuya fiesta litúrgica se celebraba ese mismo día 25 de julio.
“Nosotros también somos apóstoles. A nosotros el Señor nos elige por el Bautismo, por la vida consagrada, como eligió a Santiago Apóstol. Nos llama para servir, para dar la vida por Cristo, para ser testigos del Resucitado en clave de amor y fidelidad”, expresó el obispo.
El obispo llamó a las hermanas a no buscar privilegios, sino a abrazar el servicio y la cruz de Cristo con alegría, fidelidad y entrega total, recordando que “quien quiera ser el más grande, que se haga servidor de todos”.
Durante la celebración, se anunció la elección de una nueva superiora y su consejo, pero se subrayó que el llamado es para toda la comunidad: a permanecer unidas, fortalecidas en la comunión, y continuar sembrando vida, amor y esperanza dondequiera que sean enviadas.
“Dios se nos ha manifestado, nos elige, nos llama… abrazamos la cruz, el misterio pascual… somos tierra fértil que da frutos abundantes”, remarcó el obispo.

Nuevo Consejo General
Antes de terminar su mensaje, el obispo hizo público el nombramiento de la nueva Superiora General, hermana Rosa Nery Escobar, quien asume el liderazgo de la comunidad religiosa para el periodo 2025–2029.
En un mensaje lleno de gratitud y esperanza, la hermana Rosa Nery expresó su reconocimiento a la hermana Nereida Vargas, superiora saliente, por su entrega, guía y fidelidad durante los últimos cuatro años.
“Gracias, Nereida, por tu dedicación generosa, por tu servicio lleno de fe y por acompañarnos en este caminar”, expresó emocionada.
Enseguida se presentó el nuevo Consejo General, que colaborará en la animación de la vida comunitaria y misión apostólica de la congregación de Hermanas Misioneras de María Dolorosa (Ver recuadro).
El nuevo equipo fue recibido con alegría y oración por todas las hermanas presentes, con el deseo de que el Espíritu Santo las acompañe y fortalezca en esta nueva etapa de servicio al interior de la congregación y hacia las comunidades a las que sirven.

Consejo General HMMD 2025-2029
Superiora: Hna. Rosa Nery Escobar
Vicaria General y consejera: Hna. Beatriz Alvarado
Secretaria General y consejera: Hna. Carmen Zubia
Ecónoma General: Hna. Ana María Pacheco
Consejera: Hna. Socorro Genoveva Solís
Consejera: Hna. Eduwiges Palacios Cortez

































































