Recientemente se realizó una manifestación frente a los juzgados civiles para visibilizar un problema a veces invisible en los casos de divorcio: los hijos rehenes o la alienación parental… Presentamos testimonios y lo que dice la Iglesia respecto a este tema…
Ana María Ibarra
Cuando una relación no se puede sostener más, el divorcio o la separación suele ser una salida viable, sin embargo, el proceso, en la mayoría de los casos, suele ser largo, costoso y, sobre todo, doloroso, en especial para los hijos.
En algunos de los casos de divorcio, los hijos llegan a convertirse en “rehenes” de una de las partes, que le prohíbe al otro la convivencia para obligarle a cumplir sus demandas.
Ante esto y con el objetivo de visibilizar y de promover la concientización del daño que sufren los hijos, la asociación “No Más Hijos Rehenes Chihuahua” ofrece acompañamiento emocional y asesoría legal inicial a parejas que están en esa situación.

Daño evitable
Con la convicción de que es de mayor beneficio un acuerdo voluntario y de buena fe, que un costoso y largo juicio durante un proceso de divorcio, la asociación busca concientizar a las parejas para que lleguen a un acuerdo priorizando el bienestar de sus hijos y dejen de lado sus rencores personales.
Así lo expuso José Luis García, delegado estatal de la asociación No más Hijos Rehenes en el estado de Chihuahua, durante la manifestación que se realizó afuera de las instalaciones del Poder Judicial del Estado hace unas semanas.
“Esta manifestación se está llevando a nivel nacional en 24 estados de la República. Estamos visibilizando el tema de la obstrucción parental, que consiste en la prohibición u obstrucción de una sana convivencia de los hijos con ambos padres después de una lamentable situación de divorcio”, explicó José Luis.
Parte de la labor de la asociación es pedir a las parejas en proceso de divorcio, que sus problemas no afecten a los niños.
“Es el tema que se debería cuidar más en todas las situaciones, especialmente en las leyes familiares. Es válido litigar por temas económicos, pero no por los niños o su sana convivencia”, señaló el entrevistado.
En ese sentido, la labor de la asociación es realizar un primer acompañamiento en el aspecto emocional y una primera asesoría legal, ya que la gente llega desconociendo completamente el tema y dañada emocionalmente.
“No somos abogados ni psicólogos; las recomendaciones provienen de la experiencia personal de los compañeros. Buscamos que la gente se concientice de que con mamá y papá siempre será mejor, aún después del divorcio”, afirmó.

No es tema de género
Para los integrantes de la asociación, este no es un tema de género, aunque José Luis reconoció que la mayoría de los integrantes son hombres pues, dijo, en los juicios el 90% de las custodias se otorgan a la madre.
Añadió que tanto jueces como abogados son parte activa de esos procesos y también deben ser concientizados.
“El panorama ideal es que, si una pareja no puede continuar, se pongan de acuerdo para apoyar económicamente a los hijos y convivir de una manera que facilite el bienestar de los niños. No se debería necesitar perder años y esperar a que alguien tome esas decisiones por ellos; como adultos, deberían llegar a acuerdos donde se priorice el bienestar de los niños y se dejen de lado los rencores personales”.
Un testimonio
Tomás Tercero es parte de la asociación. Él atravesó un proceso de divorcio contencioso al recibir una negativa de quien entonces era su esposa.
“Pasé por un proceso muy complicado. Me vi envuelto en situaciones de violencia de parte de mi expareja hacia mí. Mis hijos eran pequeños, uno de cuatro y otro de seis años. Ella no me quiso dar el divorcio y se puso agresiva, me corrió y yo buscaba ver a mis hijos todos los días”, recordó.
En ese difícil proceso, Tomás acudió un día a la casa a buscar un documento para pagar una multa y la mujer le habló a la policía.
“Ahí me di cuenta de que ella era capaz de utilizar la justicia hablando a la policía municipal en un asunto que nada tenía que ver con violencia”, añadió.
Después de ese suceso, el proceso de divorcio se retrasó al llegar la pandemia.
“El juez decidió darme la guardia y custodia provisional mientras se tomaba una decisión. Durante la pandemia me hice cargo de ellos. Les daba sus clases de kinder y primaria y al mismo tiempo impartía clases como profesor universitario. Lo hice gustoso”, dijo el entrevistado.
Tomás agregó que, en el periodo vacacional, la madre de sus hijos los llevó a casa de la abuela materna sin decirle dónde estaban ni cuándo regresaban, fue entonces cuando el juez decidió darle la guarda custodia a él, lo que hizo que la mujer tomara otras acciones.
“Algún abogado malvado le aconsejó que me pusiera una demanda por violencia ante un juzgado penal, ya no familiar, y ante la Fiscalía de la Mujer. También me acusó de haber violentado a mis hijos, porque en alguna ocasión le di con una varita, simbólicamente, a uno de los niños para corregirlo en un momento de berrinche”, recordó Tomás.
El hombre fue considerado una persona violenta, que ponía en riesgo la integridad de sus hijos. Así, se quedó sin la guarda custodia y un año y medio sin poder verlos.
“No sabía qué pasaba con ellos. Mis hijos sufrieron graves afectaciones porque eran muy apegados a mí. A uno se le disparó el autismo. Tuve que buscar la manera de llevarlos a que los analizara un profesional y de esa forma ya no procedió la acusación”, mencionó.
Ayudar desde la experiencia
Tomás lamentó que exista el mal asesoramiento de abogados que no les importa la familia.
“Cuando estás en medio de un proceso que toma años es muy desgastante y los más afectados no son papá y mamá, son los hijos. Ahora tenemos la guarda custodia compartida y es mucho más sano. Ha sido un privilegio estar otra vez con mis hijos. Dios me permitió tener comunicación con mi exesposa y la situación ha ido mejorando”, celebró.
Tomás logró sanar y ayudó a sus hijos a hacerlo. Participa en la asociación “No Más hijos Rehenes” donde elabora murales en vivo durante las manifestaciones para incentivar la crianza de los hijos entre los dos padres aunque hayan tomado caminos diferentes.
Además, dirige el grupo “Divorciados unidos en Cristo” en la iglesia evangélica a la que pertenece.
“La asociación nos ayuda al escuchar los testimonios de otros, haciendo recomendaciones de un abogado honesto. Me ayudó mucho y soy alguien que cree que los errores y las luchas de la vida nos deben llevar a ayudar a los demás para que otros no tropiecen. Ser un cristiano, ser una persona que sigue a Dios nos lleva a buscar cómo cambiar esas situaciones”.
Y concluyó: “El divorcio en sí no es algo que Dios quiere. Hay optar primero por trabajar en el matrimonio hasta donde sea posible, sin permitir la violencia. Por otro lado, ser conscientes de que, en un divorcio, nuestros hijos se van a llevar el mayor daño, entoncesh ay que tomar responsabilidad y no utilizarlos. Y buscar a Dios para que pueda venir un orden nuevo a pesar de que haya una tragedia”.
Buscar la justicia alternativa
La asociación No Más Hijos Rehenes México A.C. nació hace cinco años en Monterrey, Nuevo León, y está presente en 24 estados de la República.
En este tiempo, la asociación ha logrado impulsar una iniciativa de ley en el Congreso del Estado de Chihuahua que alude a las falsas denuncias como herramienta de obstrucción, específicamente denunciar violencia familiar cuando no la hay.
“Muchos casos se han solucionado a raíz de la concientización, lo que ha llevado a que mucha gente retome de una manera distinta su juicio familiar, resultando en casos de éxito».
El entrevistado mencionó otras alternativas a un juicio contencioso.
“Existe el Instituto de Justicia Alternativa, un servicio gratuito del Estado de Chihuahua con profesionales que ayudan a buscar un punto medio. También existen mediadores profesionales, que son más económicos que un abogado en un juicio. Hay muchas maneras de llegar a acuerdos y evitar caer en manos de personas que no son éticas o que prometen cosas que no van a cumplir. Sin embargo, el trabajo siempre será de papá y mamá”, concluyó.
CONTACTO
Quien desee contactar a la asociación lo puede hacer a través de Facebook «No Más Hijos Rehenes Chihuahua», o en el WhatsApp es 656 5516828.


































































