Presencia
La manera radical de amar a Dios y al prójimo del sacerdote jesuita Richard Thomas, SJ, fallecido hace ya 20 años, dejó un gran impacto en la vida de muchas personas, quienes, gracias al testimonio del presbítero, se fueron uniendo a su forma radical de vivir el evangelio.

Son varios los fieles católicos que, tras haber conocido al padre Richard Thomas y su obra de llevar alimento a los más necesitados han continuado apoyando distintos ministerios que siguen las enseñanzas del sacerdote en proceso de beatificación.
Es el caso de Ramona Marrufo y Armando Solano, así como de Rubén Rodríguez Flores, quienes además de colaborar en el Banco de Comida de Dios, acuden al Hospital General o al Hospital número 6 del Seguro Social a llevar alimento a los familiares de los enfermos.
“Conocí al padre Thomas en la parroquia San Martín de Porres. El padre impartía misa en el antiguo basurero. Ahí vi la presencia del Señor Jesús…muchas bendiciones que el Señor hizo con muchas personas”, recordó Rubén Rodríguez en una entrevista con Presencia.
“El padre Thomas nos enseñó que hay más dicha en dar que en recibir. Se alimenta no solo el cuerpo sino también el espíritu”, agregó.

Servicio al necesitado
El Banco de Comida de Dios, obra del padre Richard Thomas, está ubicado en la colonia Plutarco Elías Calles, al Poniente de la ciudad. Fue establecido por el sacerdote en 1979, quien buscó de esta manera atender a los más necesitados de Ciudad Juárez, explicó Ramona Marrufo.
Ante la necesidad del sector donde habitan familias de bajos recursos, el Banco de Comida cuenta con una bodega donde se preparan despensas, que luego son repartidas entre familias del área y a veces destinadas a los enfermos.
También se usan para ofrecer comida preparada en una escuela que mantiene este grupo en la zona, y con los enfermos que acuden a los consultorios.
Ante la pregunta expresa de cómo se mantiene el Banco de Comida, Ramona Marrufo dijo en entrevista: “El padre Thomas decía que, si somos fieles al Señor, Él proveerá. Nuestros bienhechores son de El Paso, Texas y de otras partes del mundo. Dios toca el corazón de las personas para que nos ayuden”.

Un milagro alimentario
Sobre el padre Thomas se conocen muchas historias ligadas a su trabajo por atender las necesidades alimentarias de las personas. Una de estas tiene que ver con la multiplicación de comida, tal como en el pasaje evangélico en que Jesús multiplica panes y peces.
Guiados por la mano de Dios, los sacerdotes Richard Thomas y Samuel Rosales llegaron un 24 de diciembre hasta el entonces basurero municipal de Ciudad Juárez.
Acompañados por un grupo de misioneros provenientes de El Paso, Texas y de Ciudad Juárez, el padre Thomas se acercó a la colonia Pánfilo Natera para llevar alimento para el cuerpo y para el espíritu a las familias pobres de la zona.
María Elena de Ceniceros, quien vivió de cerca esta experiencia, compartió con Presencia la anécdota hace unos años.
“Esa Navidad los sacerdotes acompañados por Frank Alarcón (qepd) y otros misioneros, trajeron una pierna de jamón para compartir con los pepenadores”, narró María Elena.
Compartió que en ese entonces los pepenadores estaban agrupados en varias cooperativas y vivían peleando por la basura, pero ese día Frank, en el nombre de Dios, los reunió y los sentó para darles de comer.
“Los sacerdotes celebraron la Misa y bendijeron los alimentos que estaban calculados para 100 personas…pero cuando la comida se empezó a repartir, Frank miró con asombró que la gente que llegó rebasaba los 300”, recordó.
Agregó que Frank no quitaba la mirada de la comida que estaba siendo repartida.
“Quienes repartieron la comida dieron y dieron… y la comida no terminaba, al contrario, sobró bastante alimento que fue llevado a la Ciudad del Niño”, recordó la mujer aún asombrada.
Ese milagro, explicó María Elena, fue para los misioneros una señal muy grande de que Dios quería realizar una obra en ese lugar.
Y desde entonces la obra de ayuda se hizo permanente a través del centro comunitario Espíritu Santo, que años después siguió siendo atendido por Frank Alarcón, y luego de su fallecimiento es cuidada por sus hijos.
Un santo en la frontera
A 20 años de la muerte del padre Thomas
En este 2026, cuando se cumplen 20 años de su regreso a la Casa del Padre, un grupo de amigos del padre Thomas presentarán un homenaje a la vida del sacerdote jesuita fallecido en el 2006, cuya vocación sin duda influyó de manera positiva en la vida de miles de fronterizos.
Como se sabe, el padre Richard Thomas está en proceso de beatificación. Apenas en noviembre pasado se anunció un avance en este proceso, pues los obispos de Estados Unidos, en una asamblea plenaria reafirmaron su apoyo a la causa de beatificación y canonización a nivel diocesano.
Sobre ello también se hablará en el evento programado para el próximo viernes 8 de mayo en el Seminario Conciliar de Ciudad Juárez a las 7 de la tarde, y el sábado 9 de mayo en UTEP, a las 11 de la mañana.
Están todos invitados a honrar a este sacerdote que hizo vida las enseñanzas de Jesús.


































































