Paulina Ruiz
En una emotiva celebración que unió la fe con el alcance de la tecnología, la Diócesis de Ciudad Juárez celebró el pasado 27 de marzo el sexto aniversario de la transmisión en vivo de la Santa Eucaristía a través del canal 50.1 (XCJ).
Lo que comenzó como una respuesta de emergencia ante el cierre de los templos por la pandemia, se ha consolidado hoy como un “templo virtual” que acompaña a miles de fieles en la ciudad y a través de las redes sociales.
Red que no se rompe
Durante la homilía, desde los estudios de Canal 50.1, el padre Mario Manríquez reflexionó sobre el impacto de estos seis años, recordando cómo los caminos de Dios son a menudo inciertos, pero perfectos. Mencionó que, aunque el cierre de los templos físicos trajo tristeza y desánimo inicial, especialmente para los sacerdotes recién ordenados, Dios abrió una puerta mayor.
“A todos los que nos siguen a través de esta imagen, es increíble la gracia de Dios como llega hasta cada rincón, hasta cada hogar”, dijo el padre Manríquez.
“Se cierran los templos, pero se abren otros templos que llegan a muchísima gente”, expresó destacando que esta misión ha permitido que el mensaje de salvación llegue a quienes, por enfermedad o situaciones legales, no pueden acudir físicamente a la parroquia, convirtiéndolos en parte esencial del rebaño que Jesús pide pastorear.

Gratitud por el esfuerzo
Al finalizar la celebración, los sacerdotes que participan en este proyecto compartieron palabras de agradecimiento por la constancia de la audiencia y el apoyo técnico.
El padre Gustavo Balderas inició las intervenciones:
“Es un privilegio poder compartir en ustedes esta celebración a seis años que Dios nos ha regalado de poder celebrar la Eucaristía a través de XCJ. Es un esfuerzo de varias voluntades conscientes de la importancia de Dios”.
Por su parte, el padre Jesús Salinas compartió una anécdota:
“A veces uno no dimensiona el alcance de los medios. Me dicen ´padre, lo vi en la tele´. Gracias porque de alguna manera nutren este sacerdocio”, dijo.
Reconoció, entre risas, que el público es exigente, bromeando sobre cómo los fieles a veces comentan más sobre el menú, que sobre la homilía, pero que todo suma a la cercanía con la gente.
Finalmente, el padre Salinas cerró el bloque reafirmando el compromiso de seguir siendo instrumentos de gracia.
“Gracias a ustedes que están ahí en sus casitas. Ha sido una bendición tenerlos a distancia. Que Dios nos conceda seguir siendo instrumentos eficaces para que su gracia alcance a tantos corazones necesitados”, concluyó.
Los sacerdotes invitaron a la feligresía a seguir orando por este esfuerzo comunicativo para que la palabra de Dios continúe cruzando fronteras y derribando muros de soledad.
Al salir del estudio, se invitó a los feligreses que asistieron a la misa a compartir , los sagrados alimentos con los sacerdotes encargados del proyecto de comuncación.

En frases
“Hoy día la pandemia ha pasado, pero las situaciones, las condiciones de necesidad de recibir la Palabra de Dios siguen presentes en todos nosotros y se manifiestan de una manera especial en aquellos que no pueden ir a la parroquia , pero desde su hogar, desde el hospital, de cualquier lugar, reciben ese amor de Dios.”
- Mario Manríquez
“Recuerdo que el licenciado Rafael Fitzmaurice le decía al padre Mario en un principio: ‘el canal es de Dios’. Agradecemos a todo el equipo de producción porque día tras día podemos llevar el Evangelio a todas partes.”
- Gustavo Balderas
Para saber…
La transmisión, que inició formalmente en 2020 ante la imposibilidad de las reuniones presenciales, ha evolucionado para incluir no solo la misa, sino reportajes y contenido que enriquece la vida espiritual de la frontera.

































































