Ana María Ibarra
Con el corazón lleno de alegría y gratitud, la comunidad de la parroquia Santos Mártires Mexicanos se reunió el pasado viernes 22 de mayo para celebrar con una misa de acción de gracias la fiesta de los Santos Mártires Mexicanos, quienes amaron a Cristo hasta entregar su propia vida.

Contemplando el testimonio de los mártires valientes, la comunidad tuvo como intención que, así como ellos permanecieron fieles hasta el final, saber vivir con valentía el evangelio en las familias, en la comunidad y en cada momento de su vida.
Igualmente, en la fiesta se festejaron 31 años de presencia franciscana en la parroquia, en el marco de su Año Jubilar por los 800 años del tránsito de San Francisco de Asís.

Sacerdotes invitados
La celebración fue presidida por el padre Julián Badillo, formador del Seminario, quien invitó a los asistentes a ofrecer la misa en acción de gracias por la comunidad, agradeciéndole a Dios por su aniversario parroquial y por todas las bendiciones que, a lo largo de 31 años, ha dejado en tantas familias.
“Le agradecemos a Dios por todas las personas que a lo largo de este tiempo han recibido el anuncio del evangelio, alguna obra de caridad, alguna obra de piedad, por los sacerdotes, los religiosos que han estado al servicio de esta parroquia, rogamos pues al Señor por todos ellos y pedimos para que lo que aquí celebramos siga fomentando en ustedes ese espíritu de esperanza”, expresó el padre Julián al inicio de la celebración.
La comunidad parroquial también recibió fraternalmente la presencia del padre Hugo Muñoz, párroco de la comunidad vecina de Santa Inés, así como seminaristas franciscanos de El Paso, Texas, y la comunidad de la Tercera Orden Seglar.

La celebración se llevó a cabo en la conclusión de la Cincuentena Pascual y el padre Julián Badillo destacó en su homilía la continuidad de la experiencia de Jesús que vivieron los discípulos.
“La resurrección de Jesús fue un evento importante que ellos presenciaron y experimentaron directamente. Existe el riesgo de olvidar los detalles de la fe, por eso los discípulos buscaron signos para recordar la presencia de Jesús entre ellos y mantener viva esa experiencia”, señaló el celebrante.
Igualmente resaltó que es importante que la experiencia de Jesús se quede y recordar a quienes han caminado con la comunidad.

“Otras personas trabajaron hace más de 30 años para que las generaciones actuales tengan resultados. Muchas mujeres prepararon comida y organizaron fiestas para construir la comunidad actual. Es importante reconocer el esfuerzo de quienes contribuyeron a la continuidad de la fe. La comunidad debe continuar trabajando, viviendo el evangelio”.
Para recordar la presencia de los párrocos que han guiado a esa comunidad, se colocó una lona con sus fotos: padre Abraham Solís, fray Pablo González, fray Gerardo Crespo, fray Julián Cruz, fray Francisco Atilano, fray Antonio Bravo, fray Francisco García, fray Mauro Muñoz y actualmente fray Mauricio González.
En ese ambiente de fiesta, continuaron celebrando con una rica comida y amena convivencia.
































































