Ana María Ibarra
Con la consagración y dedicación de un nuevo altar, la comunidad parroquial Santa Rosa de Lima celebró el 75 aniversario de la colocación de la primera piedra del templo, motivo por el cual se decretó como Año Jubilar de la parroquia.
La celebración se realizó el pasado sábado 18 de abril con una misa de acción de gracias presidida por monseñor J. Guadalupe Torres Campos, obispo diocesano.
Llenos de gratitud y alegría, fieles de la comunidad Santa Rosa de Lima atestiguaron la consagración y dedicación del nuevo altar.
El obispo inició la celebración invitando a la comunidad:
“Acerquémonos con alegría a la mesa del Señor. Al congregarnos juntos ante el mismo altar, nos acercamos a Cristo, piedra viva, en quien creemos para formar un templo santo. Pero antes, dirijamos nuestras plegarias y súplicas a Dios para que se digne bendecir esta agua”, expresó el obispo.
Luego el obispo y el diácono hicieron la aspersión del agua sobre los fieles.
Año Jubilar
En su homilía, el obispo mencionó que, a partir de ese día, la comunidad iniciaría su Año Jubilar por los 75 años de haber sido colocada la primera piedra del templo.
“Celebramos este 75 aniversario en el marco de la Pascua de Cristo Resucitado. Hemos sido rociados: primero el pueblo, y luego la piedra que será nuestro altar. Esto nos recuerda que somos hijos de Dios, bautizados, que Dios nos da la vida y nos hace sus hijos para celebrar nuestra consagración”, dijo el obispo.
Monseñor Torres dijo a la comunidad que es llamada a renovar su fe unida a Jesús, y que del altar brota, como una fuente de Cristo, la vida y la gracia a través de los sacramentos.
“La fortaleza de la parroquia radica en la comunidad, en todos aquellos que han vivido y sumado a ella, a quienes hoy agradecemos a Dios por cada uno. Hoy estamos aquí, y al dedicar el altar, renovamos nuestra consagración y nuestro compromiso de fidelidad”.

Dedicación del altar
Después de las palabras del obispo, se realizó el rito de consagración y dedicación del altar, por lo que se colocó una reliquia de San Pedro de Jesús Maldonado.
“Como parte de la resurrección de Cristo, colocamos estas reliquias para simbolizar que el sacrificio de los miembros tuvo su origen en el sacrificio de la cabeza, que es Cristo”, señaló el obispo.
Enseguida hizo la oración de dedicación, pidiendo a Dios Padre que en ese lugar todos sean santificados en Cristo, la piedra angular.
De igual manera se realizaron los ritos de unción, revestimiento e iluminación del altar simbolizando la acción invisible de Dios en la celebración de los sagrados misterios.
La unción del Altar se realizó con el Santo Crisma, símbolo de Cristo, quien es llamado
Luego, el obispo quemó incienso sobre el altar en un brasero, para simbolizar la oración que asciende a Dios y la presencia de Cristo. El diácono incensó los pasillos del templo.
El equipo de liturgia limpió el altar para luego revestirlo, en recuerdo del sacrificio del Señor. Sobre esa mesa, los sacerdotes y los fieles celebrarán el memorial de la muerte y resurrección de Cristo.
Recordando que Cristo es la luz del mundo, y que las velas en el altar deben estar siempre encendidas para significar la luz que guía al conocimiento de la verdad, el obispo hizo la bendición de la luz para la iluminación del altar.
Monseñor Torres felicitó a la comunidad y todos compartieron la alegría con aplausos.
Otro momento de gozo para la comunidad fue la lectura del decreto del Año Jubilar y la bendición de las criptas en el templo.


































































