Paulina Ruiz
En un esfuerzo por consolidar la estrategia de construcción de paz y sanación social en la ciudad, el pasado miércoles 15 de abril los Centros de Escucha de la Diócesis de Cuidad Juárez recibieron la visita de una delegación nacional e internacional.

Esto con el objetivo de fortalecer el acompañamiento que brindan los laicos a personas que atraviesan situaciones de violencia y dolor.
María del Refugio García Sáenz, integrante del equipo base de la Dimensión de Fe y Compromiso Social en la diócesis y coordinadora del acompañamiento a laicos, destacó que actualmente operan cinco centros en la ciudad, cada uno con una identidad propia pero una misión compartida:
- Corazón Abierto. Ubicado en Riberas del Bravo
- Santo Niño de Atocha. En la parroquia del mismo nombre
- San Francisco de Asís. En la misma parroquia
- Aquí estoy. Ubicado en la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe
- Oasis. Centro que funciona también como sede del equipo base

Visita de acompañamiento nacional
La jornada contó con la presencia de Patsy Franco Noriega, coordinadora nacional de proyectos de construcción de paz (financiados por Cáritas Alemania y Cáritas Francia), junto a Luis Salazar, encargado de monitoreo, y representantes de la zona sur como Rosario Catalayud (Veracruz) y Perla García.
“Dar acompañamiento a las personas afectadas por violencias o situaciones de dolor en su vida es lo que hacemos. Y lo que hace el equipo nacional es fortalecer esas capacidades y dones que el Señor nos da para acompañar de una manera más más sana y más pacífica”, explicó María del Refugio.
Esta comitiva realiza visitas periódicas para conocer de cerca la experiencia de los laicos que, de manera voluntaria, entregan su tiempo para escuchar y orientar a quienes sufren.
Se anunció además que para el mes de mayo se espera la visita del equipo de Cáritas Alemania, quienes vienen a conocer la realidad fronteriza y cómo se percibe la problemática social desde el servicio de escucha.

El impacto de ser escuchado
Para los coordinadores, el servicio de escucha es una herramienta fundamental para la reconstrucción del tejido social pues saben que una persona que recibe consuelo y es acompañada en su dolor, tiene menos probabilidades de generar más violencia en su entorno.
“Recordamos que nosotros estamos promoviendo el Reino de Dios. Estamos ayudando a que orienten de manera más oportuna sus vidas”, señaló la entrevistada.
Por ello hizo un llamado a la comunidad juarense a sumarse a esta labor. Cualquier persona que sienta el llamado a servir, que tenga el don de la escucha y el deseo de salir al encuentro del otro, puede acercarse para integrarse al equipo de cualquiera de los centros.
“Si tienen tiempo disponible y el deseo de servir como voluntario, o si atraviesa una situación de dolor y necesitas un espacio seguro para hablar, los Centro de Escucha de la Diócesis están para apoyar”.
“Cualquier persona puede ser parte del centro de escucha, porque aquí con nosotros te nace ese amor”, concluyó María del Refugio.

































































