Nuestra salvación está en el compromiso de los pobres: párroco

Paulina Ruiz
En una jornada marcada por la solidaridad y la justicia social, la parroquia Corpus Christi realizó el pasado sábado 25 de abril una Feria de Salud integral en la zona de Anapra, ofreciendo servicios gratuitos a una de las poblaciones más vulnerables de la frontera.
Bajo el liderazgo del padre Guillermo Morton, misionero de San Colombano, el evento no sólo atendió necesidades médicas, sino que brindó un acompañamiento humano integral.
Compromiso con el bienestar
Para la Sociedad Misionera de San Colombano, que cumple casi 30 años de presencia en la frontera de Juárez y El Paso, la labor religiosa es inseparable de la justicia social. El padre Guillermo enfatizó en que la misión en Anapra, iniciada en 2001, busca responder a las carencias estructurales de la zona.
“Para nosotros no es suficiente practicar el dogma de la Iglesia o hacer los sacramentos; siempre estamos preocupados por asuntos de justicia social, el medio ambiente y cómo son tratados los más vulnerables”, señaló el párroco.
La feria se diseñó como un circuito de atención completa para sanar tanto el cuerpo como el entorno emocional y hasta legal de los asistentes. Entre las estaciones instaladas destacaron: salud preventiva y especializada, servicios de vacunación, consultas dentales y exámenes ginecológicos; mesas de terapia psicológica y asesorías legales para orientar a la comunidad en sus derechos y cuidado personal, estación de cortes de cabello, ofreciendo un servicio de dignidad y aseo para quienes más lo necesiten.
Cerca de 200 personas fueran atendidas durante la jornada, un número que refleja la constante demanda de servicios en el sector.

Salir de los edificios
El padre Guillermo fue enfático al citar el llamado del Papa Francisco de “salir de las parroquias y los edificios” para acompañar a los necesitados. Recordó que, al final del camino, el juicio no será sobre cuántas misas atendimos, sino sobre cómo se atendió al prójimo.
“Mateo 25 es claro: ‘tuve hambre y me disté de comer, fui forastero e invisible y me acompañaste’. No es mi opinión, es lo que dice Jesús. Sin nuestro compromiso con los pobres no hay salvación”, afirmó con convicción.
Según el sacerdote misionero, la Iglesia católica en Juárez tiene una gran potencialidad, que debe mantenerse fiel a la Palabra de Cristo, separándose de intereses políticos para centrarse en el acompañamiento real.

Dijo que la feria de salud en Anapra es, para la parroquia Corpus Christi, un paso más en esa misión de ser una “Iglesia en salida” que no teme ensuciarse las manos para sanar a su pueblo.
Aseguró que la labor en Anapra continuará de manera permanente a través de proyectos como la biblioteca infantil y el comedor para migrantes, consolidando a la parroquia como un refugio de esperanza en el extremo de la ciudad.
“Gracias por su acompañamiento con nosotros. Es importante, nos da mucho gusto cuando lo que estamos haciendo aquí está compartiendo en los medios de la diócesis para ofrecer otras opiniones, reaccionar o transmitir que este es buen día. Yo aprendí muchas cosas buenas en Presencia, entonces, gracias”, finalizó el padre Guillermo.


































































