Ana María Ibarra
Con la misión de santificar, servir y anunciar el evangelio, el padre Juan Herrera Ávila llegó a la parroquia Nuestra Señora de San Juan de los Lagos como su nuevo párroco, nombramiento que se leyó al iniciar la celebración de toma de posesión.
La toma de posesión se llevó a cabo el pasado jueves 14 de abril en la misa presidida por monseñor J. Guadalupe Torres Campos.

A dos años de estar bajo el cuidado y la administración de los párrocos de la comunidad de Cristo Rey, la comunidad participó llena de esperanza de la celebración.
Después de que el Secretario Canciller, padre Víctor Manuel Vega dio lectura al nombramiento que le otorga al padre Juan todos los derechos, facultades y obligaciones correspondientes, tanto en lo espiritual como en lo pastoral y administrativo, el nuevo párroco hizo su profesión de fe y juramento de fidelidad, firmando ambos documentos.
Dentro de la liturgia de la palabra, el padre Juan recibió los evangelios con la misión de proclamarlos.
Enseguida, el obispo compartió en su homilía que el sacerdocio ministerial es un gran tesoro para el padre Juan, y la nueva comunidad parroquial es un regalo.
“Los laicos tienen carismas como catequistas, lectores, cantores, misioneros. La comunidad debe ser trabajadora, positiva y colaboradora, utilizando sus talentos y dones en el servicio pastoral. La entrega debe ser generosa, dándolo todo sin quedarse con nada, siguiendo el ejemplo de Cristo, el buen pastor”, expresó el obispo.
Por otra parte, monseñor Torres mencionó que el Espíritu Santo es el motor de la Iglesia, impulsando, iluminando y santificando a la comunidad y al padre Juan.
“Es fundamental invocar al Espíritu Santo en todas las actividades, reuniones y celebraciones para ejercer el ministerio pastoral”, señaló el obispo.
Agregó que la presencia de María, madre de Cristo y de la Iglesia, es también una guía y un abrazo maternal para la comunidad.

Monseñor Torres resaltó que la misión sacerdotal es ser un sacerdote pleno, ofreciéndose a sí mismo, y ofreciendo su vida en el servicio, santificando al pueblo de Dios a través de los sacramentos y la oración.
“Tu misión es ser pastor de la vida en la comunidad, acompañando, guiando, auxiliando a los enfermos y reconciliando a los pecadores. El párroco debe ser también un buen administrador, trabajando con ingenio, creatividad e integridad para multiplicar los bienes y talentos”.
Después de las palabras del obispo, se entregó al padre Juan los lugares Celebrativos: la pila bautismal, el confesionario, el Tabernáculo, el altar y la sede.
“Agradezco a Dios infinitamente por el don del sacerdocio. Agradezco al obispo, a mis hermanos sacerdotes, y a todos ustedes. Gracias. Es una alegría muy grande, recibir esta nueva comunidad de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos. Vengo como pastor para trabajar juntos, con un espíritu alegre, con muchas ganas de vivir, con muchas ganas de evangelizar y con muchas ganas de ser hermanos, de ser familia”, expresó el nuevo párroco en su primer mensaje.
El padre Juan agradeció el recibimiento de la comunidad y el cariño que los fieles les tienen a los sacerdotes.
“Gracias por todo lo que oran por nosotros, por todo el cariño. Que Dios les multiplique en bendiciones. Gracias a la comunidad de Santo Toribio por todos estos años. Oren por mí, para que sea un buen instrumento, aquí y donde Dios quiera”, concluyó.

El párroco que llega
Pbro. Juan Herrera Ávila
Nacido el 24 de junio de 1962
Ordenado sacerdote el 19 de junio de 1999
La Parroquia que recibe
Nuestra Señora de San Juan de los Lagos
Calles Urique y la Cruz, Col. Anáhuac
Decanato: Cristo Rey.
Fue capilla de la parroquia Santa Rosa de Lima
Erigida: 23 de noviembre de 2001
Párrocos:
Monseñor Mariano Mosqueda (2001-2002)
Padre Javier Gómez (2002-2022)
Padre Jesús Tovar (2022-2024)
Padre Juan Herrera (2026)

































































