Ana María Ibarra
El padre Eduardo Alfonso Hayen Cuarón fue electo por sus hermanos sacerdotes como quien presidirá la mesa directiva del presbiterio de la diócesis.
Fue el pasado martes 19 de mayo cuando en la reunión del presbiterio se llevaron a cabo las elecciones para la nueva mesa directiva. En esta ocasión solo se eligió al presidente, quedando electo el padre Eduardo Alfonso Hayen Cuarón, párroco de Catedral y director de Periódico Presencia.

Después de tres rondas, los votos favorecieron al padre Hayen, quien compartió cómo recibe este nombramiento, los retos que implica, y cómo planea abordar las responsabilidades, especialmente en un período de transición episcopal.
“Me siento agradecido por el voto de confianza de los sacerdotes, emocionado por el trabajo que viene, que es animar el trabajo de los sacerdotes y estar integrado al equipo de la formación permanente que me permitirá estar muy en contacto con la formación permanente del clero”, expresó el sacerdote.
Señaló que una de sus funciones será estar más cercano a los sacerdotes ausentes, a los que no participan mucho en las reuniones, y a los sacerdotes enfermos.
“Estoy también agradecido con Dios por la confianza de los sacerdotes, y buscaré animar a todos en la fe para tener un presbiterio unido y que camine en su formación”, resaltó.
El sacerdote destacó que contar con una mesa directiva del presbiterio es algo que no existe en otras diócesis.
“Es un trabajo como de puente entre el obispo y el clero. Implica llevar las intenciones y preocupaciones de los sacerdotes al obispo. Animar a los sacerdotes, estar dentro de su formación, dirigir las juntas y trabajar en equipo con la mesa directiva que incluye secretario y tesorero, y con el equipo de formación permanente”, mencionó.
El entrevistado reconoció que este servicio es un reto grande, especialmente en este momento que vive la diócesis con la partida del obispo. Sin embargo, dijo, lo acepta en el nombre del Señor.
“Quizá puede afectar un poco el quedarnos sin obispo y animar al clero, porque el obispo siempre unifica. En un tiempo de sede vacante habrá que hacer un esfuerzo entre todos, incluyendo al administrador de la diócesis, para que el trabajo siga caminando, el presbiterio siga caminando, sigamos unidos y formándonos y esperando al nuevo obispo con los brazos abiertos”, dijo.
El padre Hayen quedó con la encomienda de elegir a los sacerdotes que lo acompañarán en esta misión como secretario y tesorero, lo cual dará a conocer en los próximos días.
“El secretario tendrá un papel muy importante, llevará minuta de todo lo que se haga en la junta de presbiterio, lo que se diga. El tesorero tendrá la función de trabajar en la logística de los ejercicios espirituales. Pronto daremos a conocer a quienes formarán parte del equipo”.


































































