• AVISO DE PRIVACIDAD
  • Horarios de Misa y Confesiones
  • Cursos y Pláticas
  • Contacto
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Local
    • Todas
    • Plan Pastoral
    • Plaza Pública

    Devoción y mariachi en comunidad Mater Dolorosa

    Aprendieron sobre discernimiento comunitario

    Celebraron misas por la Creación

    Oración y sanación en aniversario de clarisas

    Celebraron 26 aniversario de El Señor de la Misericordia

    Triple festejo en San Juan XXIII

    Cenaron y bailaron a beneficio de Jesús Maestro

    Seminario Conciliar Será Kermés 2026 al estilo vaquero

    Celebraron 79 años de fundación HMMD

  • Nacional

    Invitan al panel sobre Guerra Cristera

    Atendieron llamado nacional en misas

    Por iniciar, cursos ANSPAC de crecimiento personal

    Obispos sobre el nuevo ciclo escolar

    Entre el dolor y la esperanza busca a su hijo desaparecido: «No sean indiferentes ante el dolor», pide madre juarense en este Día Internacional de las víctimas de desaparición forzada

    Revisaron proyectos para implementar en parroquias

    La familia moderna a imagen de la Sagrada Familia.

    Vientos de educación

    Rescata 200 años de historia olvidada de Ciudad Juárez

    La mutación del vínculo binacional entre México y EU: El fin de una era de inercia transfronteriza

    Buscan prevenir violencia sexual en adolescentes

  • Internacional

    Buscan prevenir violencia sexual en adolescentes

    Buscan legislación proteger Monte de Cristo Rey en NM

    Claman en Nicaragua por obispo desaparecido

    Consejos del papa León XIV para estas vacaciones

    Declara Vaticano cisma de la FSSPX

    Nombra papa a tercera mujer prefecto de Dicasterio

    Celebraron misa en montaña de Cristo Rey en medio de disputa legal

    Custodiar juntos el don que Dios ha confiado a su Iglesia

    De millonario… a sacerdote

    De millonario… a sacerdote

  • Fe Católica

    San Francisco y los deseos de la carne: Cómo vencer las tentaciones sensuales

    El regreso de Mel Gibson a Cristo… y al gran cine

    El Crucifijo que habló a san Francisco: Una experiencia que marcó a Francisco para toda su vida

    Año Jubilar de San Francisco: ¿Por qué lo necesitamos?

    Vida y obra de los 25 mártires cristeros

    Vida y obra de los 25 mártires cristeros

    Vida y obra de los 25 mártires cristeros

    María fue llevada al cielo y todos los ángeles se alegran.  

    La Asunción de María: esperanza cumplida

    La Asunción de María desde el lente de la ciencia

  • Infantil
    La Virgen de Guadalupe

    La Virgen de Guadalupe

    ¡Comienza el Adviento!

    ¡Comienza el Adviento!

    Infantil – ¡Vamos al Catecismo!

    Infantil – ¡Vamos al Catecismo!

    Infantil – ¡Felicidades Papá!

    Infantil – ¡Felicidades Papá!

    Home 1

    Infantil | Obras de Misericordia Espirituales Parte I

    Infantil | ¡Felicidades mamá!

    Infantil | ¡Felicidades mamá!

    Infantil |¡Feliz día del niño!

    Infantil |¡Feliz día del niño!

    Infantil | Las obras de misericordia corporales

    Infantil | Las obras de misericordia corporales

    Infantil – Las Obras de Misericordia Corporales

    Infantil – Las Obras de Misericordia Corporales

  • Iglesia en Comunidad
    Caminan juntos bajo la protección de san Juan Diego

    Caminan juntos bajo la protección de san Juan Diego

    ¡Feliz retiro, padre Lozoya! ¡Bienvenido, padre Javier!

    ¡Feliz retiro, padre Lozoya! ¡Bienvenido, padre Javier!

    Santo Tomás Apóstol: 25 años de fe y celebración

    Santo Tomás Apóstol: 25 años de fe y celebración

    10 hitos del pontificado de Benedicto XVI

    10 hitos del pontificado de Benedicto XVI

    Abundante amor a la Santa Patrona

    Abundante amor a la Santa Patrona

    Parroquia San Carlos Borromeo: Una comunidad de gran sencillez y enorme corazón

    Parroquia San Carlos Borromeo: Una comunidad de gran sencillez y enorme corazón

    Celebraron 45 años de parroquia con asombroso hallazgo

    Celebraron 45 años de parroquia con asombroso hallazgo

    Impulsados por la fe, han caminado juntos por 13 años

    Impulsados por la fe, han caminado juntos por 13 años

    Parroquia Santa María Magdalena

    Parroquia Santa María Magdalena

  • PDP
    Llegan a “Modelo ideal” en primera asamblea del 2020

    Llegan a “Modelo ideal” en primera asamblea del 2020

    Convocados hoy a la Asamblea de Pastoral

    Convocados hoy a la Asamblea de Pastoral

    Dimensión de Misión Permanente: Compartir la alegría del evangelio

    Dimensión de Misión Permanente: Compartir la alegría del evangelio

    Se reactiva el trabajo del Proyecto de Pastoral de la diócesis

    Se reactiva el trabajo del Proyecto de Pastoral de la diócesis

    III Asamblea de Pastoral,  un paso adelante en el PDP

    III Asamblea de Pastoral, un paso adelante en el PDP

    Dimensión Educativa, acompañamiento a los actores del sistema educativo

    Dimensión Nueva Evangelización y Catequesis: ¡todos somos misioneros!

    Comisión de Pastoral Profética: animar el proceso evangelizador

  • Edición Digital
Prescencia

Ante la enfermedad y la muerte

Julius Maximus Texto: Julius Maximus
4 julio, 2020
en Articulistas
Reading Time: 5 mins read

Mons. Felipe Arizmendi Esquivel/ Obispo emérito de San Cristóbal de las Casas

 

Ver

A nadie nos gusta enfermarnos y siempre nos preocupan los parientes, amigos o conocidos que se enferman. Menos nos gusta la muerte. Siempre la tememos y hacemos hasta lo imposible para que no nos llegue. Sin embargo, la enfermedad y la muerte son realidades que, tarde o temprano, de una forma u otra, son parte de nuestra historia.

Por la pandemia del COVID-19, siguen aumentando los enfermos y las defunciones, pues muchos no toman en serio el peligro y no atienden las normas que las autoridades sanitarias nos indican. ¡Hay tantos imprudentes e irresponsables! Además, los grupos de delincuentes no descansan en su ambición de dinero y de poder, y causan destrucción y muerte por todas partes. Han crecido sin familia y sin Dios, o perdieron ya sus raíces religiosas.

¿Cuál es la actitud cristiana ante la enfermedad y la muerte?

 

Pensar

El Concilio Vaticano II, realizado de 1962 a 1965, en su Constitución sobre la Iglesia en el mundo actual, Gaudium et Spes, dice: “El máximo enigma de la vida humana es la muerte. El hombre sufre con el dolor y con la disolución progresiva del cuerpo. Pero su máximo tormento es el temor por la desaparición perpetua. Juzga con instinto certero cuando se resiste a aceptar la perspectiva de la ruina total y del adiós definitivo. La semilla de eternidad que en sí lleva, por ser irreductible a la sola materia, se levanta contra la muerte. Todos los esfuerzos de la técnica moderna, por muy útiles que sean, no pueden calmar esta ansiedad del hombre: la prórroga de la longevidad que hoy proporciona la biología no puede satisfacer ese deseo del más allá que surge ineluctablemente del corazón humano.

Mientras toda imaginación fracasa ante la muerte, la Iglesia, aleccionada por la Revelación divina, afirma que el hombre ha sido creado por Dios para un destino feliz situado más allá de las fronteras de la miseria terrestre. La fe cristiana enseña que la muerte corporal, que entró en la historia a consecuencia del pecado, será vencida cuando el omnipotente y misericordioso Salvador restituya al hombre en la salvación perdida por el pecado. Dios ha llamado y llama al hombre a adherirse a Él con la total plenitud de su ser en la perpetua comunión de la incorruptible vida divina. Ha sido Cristo resucitado el que ha ganado esta victoria para el hombre, liberándolo de la muerte con su propia muerte. Para todo hombre que reflexione, la fe, apoyada en sólidos argumentos, responde satisfactoriamente al interrogante angustioso sobre el destino futuro del hombre y al mismo tiempo ofrece la posibilidad de una comunión con nuestros mismos queridos hermanos arrebatados por la muerte, dándonos la esperanza de que poseen ya en Dios la vida verdadera” (No. 18).

“¡Esta es nuestra fe! ¡Esta es la fe de la Iglesia, que nos gloriamos de profesar, en Jesucristo nuestro Señor!”, como dice una aclamación de la liturgia. En efecto, nuestra fe nos ayuda a enfrentar con mayor madurez la enfermedad y la muerte.

Ante la enfermedad, hay que cuidarnos en la medida de lo posible; acudir al médico y tomar la medicina oportuna, homeópata o alópata. Pero también orar confiada e insistentemente a nuestro Padre Dios, con la mediación de Jesucristo, apoyados por la fuerza del Espíritu Santo y la intercesión de la Virgen María y de los Santos, para que, si es su voluntad, nos conceda la salud. Hay que decirle: “Señor, si quieres, puedes curarme” (Mt 8,2). O también: “Señor, mi servidor está acostado en casa con parálisis y terribles sufrimientos” (Mt 8,6); o con la versión de Juan: “Señor, baja antes de que se muera mi niño” (Jn 4,49). O “Hijo de David, ten piedad de nosotros” (Mt 9,27). Y tantas otras plegarias que salgan de nuestro corazón, con fe y confianza, como hizo aquella mujer enferma que, con sólo tocar el manto de Jesús, quedó curada (cf Lc 8,43-44; Mc 6,56), siempre dispuestos a aceptar la voluntad de Dios, como nos enseñó Jesús: “Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo” (Mt 6,10). Pero también ofrecer nuestros dolores por la salvación de los demás, como dice San Pablo: “Ahora me alegro de mis padecimientos por ustedes, pues así voy completando lo que falta a los sufrimientos de Cristo en mi cuerpo por el bien de su Cuerpo, que es la Iglesia” (Col 1,24). Así, unidos a Cristo, colaboramos con El en la redención de la humanidad.

Ante el temor y la angustia por la muerte, propia o de nuestros seres queridos, hay que orar como Jesús en el Huerto de los Olivos: “¡Padre, si quieres, aparta de mí esta copa amarga, pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya!” (Lc 22,42). Y ponernos en sus brazos misericordiosos, como decía Jesús al expirar: “¡Padre, en tus manos entrego mi espíritu!” (Lc 23,46). Saber llorar, sin vergüenza, como Jesús ante la muerte de su amigo Lázaro (cf Jn 11,35). Pero siempre fiados en su promesa: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, jamás morirá” (Jn 11,25-26). “Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él” (Jn 6,54-56).

Se necesita mucha madurez, sobre todo cuando se tienen responsabilidades pendientes, para poder decir como Pablo: “Porque Cristo es para mí la razón de vivir, morir es una ganancia. Pero si seguir viviendo en este mundo me significa un trabajo fecundo, entonces no sabría qué elegir. Me siento atraído por ambas cosas: por un lado, deseo partir para estar con Cristo, que sin duda es mucho mejor, y, por otro, quiero quedarme en este mundo, ya que sería más necesario para ustedes” (Filip 1,21-24). Ojalá pudiéramos decir igualmente como el Apóstol: “El momento de mi partida es inminente. He peleado el buen combate, he concluido la carrera, he conservado la fe. Sólo me queda recibir la corona de los justos que el Señor, el justo juez, me concederá en el día final, y no sólo a mí, sino también a todos los que esperan con amor su manifestación” (2 Tim 4,6-8). Esta es una gracia que no merecemos, pero que podemos pedir, cuando prevemos nuestro fin en este mundo.

 

Actuar

Pidamos al Espíritu Santo que nos ayude a enfrentar las enfermedades y la muerte como nos enseña la Palabra de Dios: con fe y confianza en El, pero también con responsabilidad personal y con solidaridad hacia los demás.

 

 

 

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X

Me gusta esto:

Me gusta Cargando...

Relacionado

Anterior

La Arquidiócesis de México toma medidas para que las imágenes no se conviertan en foco de contagio de Covid-19

Siguiente

El mal no te alcanzará, ni la plaga

Textos Relacionados

Seguiremos anunciando el Evangelio: sacerdotes

En la plaza de la vida

Texto: Padre Eduardo Hayen
26 septiembre, 2026

#ReflexionesSacerdotales | La vida es un don precioso de Dios, pero no siempre es fácil. Descubre cómo Dios nos llama a su viña, nos perdona y nos invita a vivir en la...

Seguiremos anunciando el Evangelio: sacerdotes

El alma en el Juicio Particular

Texto: Padre Eduardo Hayen
23 septiembre, 2026

#Reflexion | El juicio particular nos espera a todos. ¿Cómo compareceremos ante Cristo con rencores y odios? Aprende a perdonar y libera tu alma para encontrar la paz. ¡No te pierdas esta...

Seguiremos anunciando el Evangelio: sacerdotes

Corregir al que se equivoca

Texto: Padre Eduardo Hayen
13 septiembre, 2026

#Formacion | ¿Sabes por qué es importante corregir al que se equivoca? El Pbro. Eduardo Hayen nos recuerda la responsabilidad de ser 'centinelas' y practicar la corrección fraterna desde el amor. ¡Descubre...

Seguiremos anunciando el Evangelio: sacerdotes

Esta semana la sede vacante

Texto: Padre Eduardo Hayen
27 julio, 2026

#Opinion | La Diócesis de Ciudad Juárez entra en sede vacante tras la partida de Mons. Guadalupe Torres. Reflexionemos con gratitud sobre su ministerio y mantengamos la confianza en los designios de...

Siguiente
“Hemos pecado”

El mal no te alcanzará, ni la plaga

Facebook Twitter Instagram Youtube

Suscripción Digital

Podcasts Radio Guadalupana

© 2024 Diócesis de Ciudad Juárez | Perú 480 Nte Cd. Juárez, Chih.
Con el apoyo del Centro de Difusión Teológica

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Local
  • Nacional
  • Internacional
  • Fe Católica
  • Infantil
  • Iglesia en Comunidad
  • PDP
  • Edición Digital

© 2024 Diócesis de Ciudad Juárez | Perú 480 Nte Cd. Juárez, Chih.
Con el apoyo del Centro de Difusión Teológica

Bienvenido!

Ponga sus credenciales

Olvido la contraseña?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Entrar
%d