Presencia
Con una asistencia de más de cien personas (135 inscritos), que se mantuvo durante todo el curso, el pasado mes de mayo concluyó el primer Curso de Teología del Cuerpo para laicos impartido por el padre Eduardo Hayen Cuarón, párroco de Catedral.
El sacerdote, quien tiene una especialidad en matrimonio y familia, y es el coordinador de la Dimensión de la Vida en la diócesis, impartió diez sesiones semanales abordando el contenido de las catequesis del Papa Juan Pablo II que conforman la Teología del Cuerpo. Esto en el Salón Villanueva de la Parroquia La Sagrada Familia.

Qué es
La teología del cuerpo es el título que san Juan Pablo II le dio a las 129 catequesis que impartió durante su papado -entre septiembre de 1979 y noviembre de1984- sobre el amor, la sexualidad humana y el matrimonio.
Lo que el papa Juan Pablo II plantea es un redescubrimiento de quién es Dios, quién es Cristo, qué es la Iglesia y quiénes son los cristianos. Es una visión renovada del hombre y mujer como imagen de Dios, así como de la sexualidad humana y el matrimonio.

“El fin de la teología es enseñar cómo se reveló Dios y el cuerpo revela el significado de la vida. El cuerpo es sexuado, inscrito en una vocación a formar una sola carne, llamado a la unión sexual y expresa la unión de Cristo y la Iglesia, expresa la comunión de la Trinidad”, explicó el sacerdote en la primera sesión.

Testimonios
Durante las 10 sesiones, impartidas los miércoles de 7 a 9 de la noche, los asistentes mantuvieron atentos a las explicaciones del padre Hayen, que fueron divididas por temas, cada uno de los cuales presentaba entre 10 y 14 puntos específicos de las catequesis.
“Me voy muy aliviada de muchas heridas que tuve desde niña … mi vida ha sido dolorosa y creo que, si hubiera sabido todo esto, mi vida y mi matrimonio hubieran sido diferentes. El curso se me fue como agua. Doy gracias a Dios por permitirme haberlo vivido” dijo una mujer que en la última clase se acercó al padre Hayen para agradecerle y contarle por qué las enseñanzas de JPII le ayudaron a ver su vida de diferente manera.
Igual lo hicieron otros alumnos, entre ellos catequistas de parejas y jóvenes de Confirmaciones o Pastoral Juvenil.
“Sobre todo me gustó aprender cómo la teología del cuerpo nos ayuda a amar en libertad… Hoy en día hay una urgencia de aprender a vivir la teología del cuerpo. Se lo recomiendo a todos los jóvenes, sobre todo a quienes están buscando el sacramento del matrimonio”, dijo Xavier Piñón, quien acudió al curso junto con su novia Martha López.

Difundirlo
En la última sesión, el padre Hayen pidió a los presentes seguir reflexionando sobre lo aprendido y ser transmisores de la teología del Cuerpo.
“El curso es un diamante en bruto de contenido, un terreno no muy explorado…nos ayuda a entender que nuestra Iglesia y sus enseñanzas no son opresoras, sino que nos ayudan a llegar a la libertad. Ahora nuestra labor es difundirlo y ver que más provecho podemos sacarle a la belleza de nuestras creencias”, dijo Javier Apodaca, del grupo de Confirmaciones de ESM, quien ya se prepara con compañeros para discernir qué sigue en su servicio, respecto a la Teología del Cuerpo.
“Aprender de la Teología del Cuerpo es una riqueza muy profunda. Es una respuesta muy clara a todo lo que el mundo nos ofrece, pero ha hecho tanto daño. Reconocer la gran dignidad que Dios nos ha otorgado como personas nos llevaría a un crecimiento en nuestras relaciones con la gente y con Dios. Todos seríamos capaces de amar como Jesús nos enseñó”, dijo por su parte Paulina Chávez, de Nuestra Señora de la Paz, comunidad a la cual espera llevar la enseñanza.


































































