Ana María Ibarra
En Capilla San José (Catedral)
Días de oración y reflexión vivieron los fieles de la capilla San José, perteneciente a Catedral, iniciando el 19 de marzo, día de la Solemnidad de su santo patrono, seguido de dos días de charlas, la consagración de los fieles al santo patrono de la Iglesia y concluyendo con su fiesta patronal el domingo 22 de marzo.
Fue el mismo que la Iglesia dedica a San José, cuando fieles de la capilla iniciaron sus festejos con una procesión hacia Catedral, donde celebraron la Eucaristía.
Vestidos de blanco, los fieles caminaron por el sector rumbo a la Catedral llevando en andas la imagen del santo esposo de la Virgen María.
El viernes 20 de marzo, se realizó una primera charla impartida por el padre Arturo Martínez, vicario de Catedral y quien atiende de cerca a la comunidad de San José. Ese mismo día celebraron la Hora Santa.
La segunda charla se realizó el sábado 21 de marzo dentro de la Eucaristía, donde los asistentes realizaron el acto de consagración a San José.
«Consagrarse al señor San José es parecido como cuando uno se consagra a María. Cuando se consagra a María uno quiere ser como ella. Ahora es esforzarnos por ser como San José», dijo el padre Arturo al inicio de la celebración.

En su homilía, el padre Arturo dijo a los asistentes que, al consagrarse, adquirirían un compromiso a vivir los valores y virtudes que vivió San José.
«San José tenía la misma capacidad de pelear contra el demonio, igual que María. La Iglesia tiene dos patronos que pelean contra el demonio».
El sacerdote explicó que la palabra patrono viene de padre, por lo tanto, San José es padre de los cristianos y guardián de la Iglesia.
“El señor San José tiene un lugar particular en el cielo. Es ejemplo de vida que nos debe llevar unidos a Jesús”, señaló.
Después de la homilía el padre Arturo bendijo las medallas para enseguida, todos juntos, hacer la oración de consagración. Enseguida, uno a uno, los asistentes pasaron para que les fuera impuesta su medalla.
Los festejos su santo patrono concluyeron el domingo con la misa presidida por el obispo diocesano, monseñor J. Guadalupe Torres Campos y la tradicional kermés.

En parroquia Santo Tomás Apóstol
Esta comunidad enclavada en la Colonia Alcaldes, vivió el rezo del Rosario y nueve días de reflexión como preparación para consagrarse a San José. La consagración de catorce fieles se llevó a cabo el jueves 19 de marzo, en la Solemnidad del santo patrono de la Iglesia.
En su homilía, el padre Jorge Pablo Lozano, párroco de Santo Tomás Apóstol, recordó que la
misión de José consistió en velar por Jesús como su padre.

«María es Madre de la Iglesia y San José su protector. José es el puente humano y espiritual de la promesa de Dios al Rey David», compartió el padre Jorge Pablo.
El sacerdote señaló que Dios se vale de la humildad y discreción de José para ejecutar su proyecto e invitó a los fieles a pedir a Dios por intercesión de San José saberlo imitar.
Al final de la celebración, las catorce personas se acercaron al altar para hacer recibir un distintivo de su consagración y, enseguida, pasaron delante de la imagen de san José para consagrarse a él.

Velia Collazo, coordinadora del ministerio San José Pro mejoras del templo, explicó que el párroco los impulsó a crecer espiritualmente y no solo a realizar actividades económicas.
«Nos empezamos a reunir los miércoles a las seis de la tarde para rezar el Rosario, y empezamos a prepararnos con un libro que se llama Consagración a Jesús por San José, estudiamos las nueve virtudes de San José. Lo que más nos llamó la atención es el silencio de San José. Él, sin hablar, nos deja una gran enseñanza», compartió Velia.

Tras aclarar que no todos los consagrados pertenecen al ministerio San José ya que se hizo la invitación abierta, Velia dijo que al consagrarse a San José se le acepta como patrono y guía en todo aspecto de la vida diaria: el trabajo, lo familiar, el servicio.
“Nuestro llamado es a ser obedientes de corazón y espíritu”, concluyó.

































































