Ana María Ibarra
En el marco de la conmemoración del Día de las Madres, se llevó a cabo una misa en la que participaron madres de familia que buscan a sus hijos e hijas víctimas de desaparición forzada o de feminicidio.
Además se realizó una marcha rumbo al Parque Borunda bajo el lema “Las madres buscadoras somos defensoras”, cuyo contingente se congregó en el memorial “Memoria Viva”, dedicado a personas desaparecidas, donde se leyó un pronunciamiento.

Familiares y personas solidarias acompañaron a las madres buscadoras durante la misa presidida por los sacerdotes Francisco García y Héctor Xavier Villa, y que se realizó en la Misión de Guadalupe el sábado 9 de mayo, un día antes del Día de las Madres. Ahí destacó la presencia de jóvenes y personal del Instituto México.
Después de la proclamación del evangelio algunas madres de personas desaparecidas compartieron que el 10 de mayo no es para celebrar, sino para recordar el nacimiento de sus hijos.
“Estamos aquí para buscarlos. Quisiéramos encontrarlos pronto. Quisiéramos sus abrazos, sus palabras. Llegará día en que podamos encontrarlos. Les deseo que este día sea de amor y reflexión”, expresó una de las madres buscadoras.
Personas solidarias tomaron la palabra para expresar su sentimiento.
“Vengo en nombre de mucha gente que, sin tener un familiar desaparecido, queremos acompañar. Con la ignorancia de cómo acercarnos, pero con mucha humildad, expresamos que esta realidad nos mueve lo más profundo en nuestro interior. Nos sentimos impotentes. Quizá, si ponemos atención, podremos descubrir qué podemos empezar a hacer por ustedes”, expresó uno de los asistentes.
Antes de terminar la celebración, los jóvenes de la comunidad marista ofrecieron una flor a cada una de las mamás de personas desaparecidas, lo cual fue un signo sencillo y de gran valor para las madres buscadoras, quienes se conmovieron hasta las lágrimas.
Para concluir la celebración, el padre Héctor Villa pidió a Dios que su Providencia se haga presente y dio testimonio de la cercanía de Dios quien, dijo, no se cansa de esperar en la humanidad.
“Que Dios nos contagie de sus entrañas de misericordia y de compasión, que nos haga cercanos como Iglesia y personas de buena voluntad, que podamos ir encontrando caminos para estar cerca de ustedes y apoyarlas, orando juntos como esta mañana”, expresó.

Los ahí reunidos salieron del templo para dar inicio a la marcha. Mantas, cartelones, consignas y el sol de esa mañana fueron parte del recorrido que hicieron por la Avenida 16 de Septiembre.
Al llegar al Centro de Atención a la Violencia contra las Mujeres, se leyó un pronunciamiento, mismo que se leyó al llegar al memorial del Parque Borunda.
En el documento resaltó el lema “Las madres buscadoras somos defensoras”, con el objetivo que se reconozca a las madres de personas desaparecidas y víctimas de feminicidio como defensoras de derechos humanos.
En otro momento, las personas solidarias entregaron por escrito mensajes a las madres buscadoras para reiterar su apoyo y solidaridad, ante el agradecimiento de ellas.


































































