Ana María Ibarra
Si bien cuando se habla de catequistas se suele pensar en aquellos que forman a los niños en la fe, previo a que reciban el sacramento de la Eucaristía, en la Iglesia existen diversos tipos de catequistas.

En agosto, cuando se celebra la misión que estas personas realizan dentro de la parroquia, así como se realizará -como parte del Año Jubilar 2025- el Jubileo de los catequistas, el padre Jorge Pablo Lozano, coordinador de la Dimensión Diocesana de la Nueva Evangelización y Catequesis (DIDINEC) refrendó el valor que tiene este servicio y convocó a los catequistas de la diócesis a seguirse formando para realizar de la mejor manera su misión.
En entrevista con Presencia, el sacerdote habló de los diferentes catequistas que sirven en la diócesis y las personas a las que atienden:
“Hay adolescentes y jóvenes que se preparan para la Confirmación; están los papás en la catequesis familiar, adultos a quienes les faltan sacramentos. Todos llegan por un sacramento, pero la tarea es que obtengan una visión de Dios amplia”, indicó el sacerdote.
Pero mencionó que no solo en el templo están los catequistas, sino que afuera, en las colonias, en los hogares, todo bautizado está llamado a ser catequista y por consiguiente, a llevar esperanza.

Jubileo de catequistas
En torno al Año Jubilar que vive la Iglesia, el padre Jorge Pablo dijo que un evento especial dentro de este Año será el Jubileo de los catequistas, en el que se busca honrar y festejar a estos formadores por la labor que realizan dentro de la Iglesia.
Aclaró que, en Roma, el Jubileo de los catequistas se programó hasta el mes de septiembre, pero dijo que, en la diócesis local, este se realizará el próximo sábado 23 de agosto, fecha para la cual los catequistas se han estado preparando con un curso de formación en el que desmenuzaron el documento “La esperanza no defrauda”, que el papa Francisco entregó a la Iglesia al inicio del Año Jubilar.
“El documento del papa es una catequesis. Nos dimos a la tarea de acercarnos a la formación de nuestros catequistas para ayudarles a desmenuzar este documento con vista a la celebración de nuestro jubileo, al cual llamamos “Catequistas constructores de esperanza”, dijo el padre Jorge Pablo.
Ser maestros de esperanza
Expuso que, durante la formación, que se impartió por decanatos, se reflexionaron temas sobre aquello que amenaza la esperanza, como es toda la realidad que se vive actualmente.
“No nos debemos quedar con lo vemos, sino que tenemos que trabajar en contra de eso, sobre todo con la fuerza de la palabra de Dios”, afirmó.
“Vimos también los signos del Jubileo, les hablamos del Año Jubilar, de la puerta santa, de la peregrinación y la indulgencia plenaria. Hicimos hincapié en el servicio que realizan como constructores de esperanza”, abundó.
El padre Jorge Pablo resaltó la importancia del testimonio en este tiempo jubilar.
“Se pueden vivir realidades tristes, dolorosas, problemas en casa, pero como personas de fe y llamadas a catequizar, deben dar testimonio de su confianza en Dios. Podemos hablar muchas cosas referentes a la esperanza, pero es el testimonio el que demostrará que confiamos en Jesús, en Dios que siempre permanece”.

Convocados a peregrinar
Agregó que, para llevar esperanza a los niños, adolescentes, jóvenes y adultos, los catequistas deben tomar consciencia de la misión que les ha dado el Señor.
“Como educadores de la fe estamos construyendo esperanza en las almas de nuestros hermanos y es por eso que nos dimos a la tarea de llevar a cabo esta formación”, mencionó.
Dijo que aunque los espacios de formación están concluyendo, todos están invitados a unirse a la celebración del Jubileo de catequistas el próximo 23 de agosto.
“Los invitamos a que se sigan alimentando en su fe con todos los elementos para ser catequistas. Y a que nos acompañen al Jubileo de Catequistas. Vamos a peregrinar del Parque Borunda a Catedral. Recordemos que este año podemos ganar indulgencia. Los invitamos a que vayan, aunque no hayan ido a la formación. Como obra de misericordia, vamos a apoyar al comedor San Columbano, que ofrece comida a los migrantes, llevando alimento”, concluyó.
ORACIÓN DEL CATEQUISTA
Señor Jesús:
Aquí me tienes para servirte
y colocar a tus pies la labor en que estoy empeñando.
Tú me escogiste para ser catequista,
anunciador de tu Mensaje a los hermanos.
Me siento muy pequeño e ignorante,
soy a menudo inconstante,
pero sé que Tú me necesitas.
Gracias por confiar en mí, pequeño servidor tuyo.
Estoy pronto a cumplir esta hermosa tarea
con sencillez y modestia, amor y fe.
Quiero ser instrumento tuyo
para despertar en muchos hermanos:
cariño por tu persona,
confianza en tus promesas,
deseos de seguirte como discípulo.
Bendice día a día mis esfuerzos;
pon tus palabras en mis labios,
y haz que, en comunión con mis hermanos,
pueda colaborar en extender tu Reino.
María, tú que seguiste siempre con fidelidad
las huellas de tu Hijo,
guíanos por ese mismo camino.
Amén.

































































