Dr. Alfredo Morales González/ Ortodoncista
Advocación se le denomina al nombre específico o título devocional aplicado a una figura divina, santo o misterio religioso, generalmente la Virgen María, que resalta atributos, virtudes, lugares de aparición o hechos milagrosos.
Como principales advocaciones Marianas (que son muchas) podemos mencionar al menos estas tres:
- Virgen de Guadalupe (México, en el año 1531)
- Virgen de Fátima (Portugal, en el año 1917)
- Virgen de Lourdes (Francia, en el año 1858)
El día 13 de mayo celebramos a la Virgen de Fátima, conmemoración de su primera aparición en Cova da Iria, Portugal. Esta advocación mariana lleva desde 1917 muy presente en la Iglesia Católica. Tanto en el rezo del Rosario, como el lugar de peregrinación y en el fervor de fieles y Papas.
La Virgen de Fátima, también llamada Nuestra Señora del Rosario de Fátima es una advocación de la Virgen María que surge de las apariciones de Nuestra Señora a tres pastorcillos en 1917 en Portugal. Estos hechos y los mensajes de conversión que la Virgen María les dio a Lucía, Jacinta y Francisco han llegado hasta nuestros días.
El año 1917 fue especial. Europa estaba en guerra. El domingo 13 de mayo, en un pueblo escondido de la Serra do Aire en el centro de Portugal. Tres niños, Lucia dos Santos y sus hermanos Francisco y Jacinta Marto, estaban jugando mientras cuidaban de un rebaño, en un terreno del padre de Lucia. Se encontraban al mediodía, después de asistir a misa cuando ven dos fenómenos luminosos, como dos relámpagos y luego una hermosa Señora más resplandeciente que el sol.
En todas sus apariciones la Virgen hizo un especial énfasis sobre el rezo del Rosario, y les pidió a los niños que cuando lo rezaran, después de cada misterio dijeran: ‘‘Oh Jesús perdónanos por nuestros pecados, líbranos del fuego infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente las más necesitadas de tu Divina Misericordia’’.
La Virgen también pidió la construcción de una capilla en el lugar de los hechos, hoy el Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Fátima.
El mensaje de Fátima contiene un aspecto de exigencia cristiana universal: es necesario desagraviar al Señor por todos los pecados cometidos, hacer penitencia, rezar el Rosario, difundir la devoción al Corazón Inmaculado de María, y rezar mucho por el Papa.
Oh mi Jesús, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al cielo, especialmente las más necesitadas de Tu misericordia





























































