Presencia
La urgencia de que las personas reciban la vacuna contra el sarampión para lograr ganar la batalla a la enfermedad que ha registrado un brote importante a nivel nacional -incluso mundial-, es el llamado de las autoridades de salud a los chihuahuenses.
De acuerdo a publicaciones internacionales, la presencia del sarampión se multiplicó luego de la pandemia Covid-19, pues muchos bebés no recibieron la vacuna.
Y siendo uno de los virus más contagiosos que se conocen, a pesar de las campañas de vacunación el progreso existente contra la enfermedad, se ha visto en cierta forma amenazado. Por eso el llamado urgente a recibir la vacuna.
En entrevista con Presencia, el doctor Rogelio Covarrubias, Rogelio Covarrubias, director del Distrito II en la Zona Norte de la Secretaría de Salud en el Estado, aclara la situación que se vive en la entidad, y cómo se puede poner freno al virus, que en los recientes meses ha puesto un foco de alerta. 
¿Qué es el sarampión y cómo se contagia?
El sarampión es una enfermedad producida por un virus. Esa enfermedad se caracteriza, primero por presentar un cuadro como un catarro, como si fuera una gripa, fiebre, mal estado general. Tiene un periodo de incubación de 7 a 21 días. En ese periodo de incubación, ni el enfermo ni ningún médico sabe que ese paciente tiene sarampión. Pero sí tiene un problema parecido a la gripa. A la vuelta de 14 días, de 21 días, o antes, empieza a presentar un sarpullido, un rash, unas manchas. Cuatro días antes de que se presenten esas manchas y cuatro días después, es el periodo más contagioso del sarampión. Cada persona puede contagiar a 18. Entonces, es una enfermedad exponencial y que puede llegar a ser mortal. Y la principal manera de evitarlo es la vacuna.
¿Estaba erradicada la enfermedad? ¿por qué se presentó esta crisis/repunte?
Es un brote. Es una enfermedad que la gente piensa que estaba erradicada. No, no ha estado erradicada, siempre ha estado presente. Se debió a lo que llamamos en epidemiología, un cúmulo de susceptibles. Susceptibles es toda aquella persona que no fue vacunada contra el sarampión y por lo tanto está muy frágil para poder enfermarse de ese virus. Esa es la razón principal. Se acumularon susceptibles, llega el virus y pues hace su trabajo. Y empieza a invadir el cuerpo y a presentar esos síntomas que ya le comenté en un principio hasta llenarlo de manchitas o de ronchas.
¿Cuál es la situación en el estado de Chihuahua?
Los casos que tenemos de sarampión en el Estado, desde que empezaron hasta el 8 de agosto, son 3 mil 703 casos. Se han recuperado 3 mil 562 y ha habido lamentablemente 13 defunciones, de modo que el sarampión puede llegar a ser mortal. Juárez contribuye con el 2.9% del total de los casos que se encuentran en el Estado. Hay municipios con muy alta incidencia de esta enfermedad, como Cuauhtémoc, que le abona al total de los casos del Estado el 37 por ciento. 37 de cada 100 casos se presentan en Cuauhtémoc, un 18% en Chihuahua y van bajando hasta el grado de tener en Juárez dos de cada 100.

¿Cómo está Chihuahua respecto al resto del país y cómo se están coordinando a nivel federal?
Mire, el brote mayor empezó a gestarse en Cuauhtémoc. Cuauhtémoc tiene una particularidad que Ciudad Juárez no tiene. Los primeros casos se presentaron en comunidades menonitas, no vacunados y con una movilidad alta, lo que hizo posible que, en días, el brote se expandiera en todo Cuauhtémoc. Juárez no tiene tránsito de esa comunidad tan importante como lo puede tener Cuauhtémoc o Casas Grandes. Cuando los casos empezaron a multiplicarse -porque les repito que la velocidad de transmisión es de unos 18 contagios por cada caso- eso es muy interesante, porque usted puede infectar a 18 y cada uno de los 18 a otros 18…es una enfermedad exponencial. Entonces la Federación volteó a ver a Chihuahua y con un gran espíritu de coadyuvar, mandó a gente de 12 estados, una batería muy importante de recursos humanos para hacer un operativo en Cuauhtémoc y en Chihuahua. Doce estados de la República, por ejemplo, Hidalgo, Guerrero y algunos otros, con una gran cantidad de personas que se trasladaron acá por ese brote. Y ya se retiraron de Cuauhtémoc porque ese brote, tal como lo comentó nuestra gobernadora, va en franca disminución.
Nosotros teníamos 15, 18 casos en un día, hoy estamos teniendo un caso en un día, a los cuatro días otro, ese pico va disminuyendo considerablemente y tenemos optimismo, estamos seguros de ganar la batalla contra el Sarampión, hay mucha gente trabajando en esto.
¿Se trata de una alerta a nivel nacional? ¿Hay crisis por esta enfermedad?
No, no necesariamente. Déjeme comentarle con relativo optimismo: Cuando nosotros empezamos a vacunar y el periodo de incubación de la enfermedad es de 14 a 21 días, y yo llevo 21 días sin casos de sarampión. Me voy a esperar otros 21 días, de modo que, si en 42 días yo no tengo casos de sarampión, entonces le ganamos la batalla al virus. En Ciudad Ahumada estamos a 11 días de ganarle la batalla. El último caso lo tuvimos el 9 de julio. Para el 9 de agosto, que es mañana, sería un mes, me faltarían 11 días más para completar los 42 días y poder decir que ya no hay sarampión en Ahumada. En Juárez es un poquito más complicado. Juárez es un millón y 600 mil habitantes.
El reciente caso lo tuvimos ayer. (07 de agosto) Y el día de hoy me informan de un caso en un niño menor de seis meses. Entonces vamos a hacer una campaña. Vamos a difundir la posibilidad de vacunar a los niños menores de un año. Nuestra más alta tasa de incidencia lo tenemos en el grupo de 1 a 4 años. Y puedo decir con propiedad que, al analizar los estudios epidemiológicos, esos niños no estaban vacunados. El niño de seis meses que mencioné, no estaba vacunado. Hay otro caso, un niño de 10 años que nos acaban de avisar, de otra colonia, tampoco estaba vacunado.
Entonces, a partir del último caso, si en 42 días no hay nuevos casos, le ganamos la batalla al sarampión. Pero para eso necesitamos que la gente se vacune.
Se informó de la llegada de más vacunas al Estado ¿Hay algún problema con el abasto?
No, absolutamente ninguno. Hemos vacunado a más de ciento y tantos mil, y tenemos suficiente más. En el probable caso de que nuestra vacuna se agote, nosotros tenemos que avisar a Chihuahua en tiempo y forma para que nos dé el abasto que necesitamos de conformidad con el histórico que estamos aplicando. El abasto no es problema para nosotros. El problema es que acudan. Entonces la invitación a través de ustedes, de Periódico Presencia, es pedir a la gente que se vacune. Las mamás que lleven a sus niños, sobre todo a los menores de cuatro años. Los jóvenes y los adultos que vayan por su propio pie, pero que acudan, porque es importante.
Afortunadamente tenemos vacunas suficientes para la población mayor de un año hasta los 49 años. Eso es lo que estamos haciendo en Ciudad Juárez.

¿Cómo la gente se puede vacunar?
Hasta el día de ayer, nosotros llevábamos vacunados una cifra bastante importante. Hemos cubierto 700 manzanas, de un total de mil 167 en Ciudad Juárez, vacunando en lugares de alta concentración. Tenemos poco más de 114 mil 326 personas vacunadas.114 mil de marzo a la fecha, entonces hemos tenido una buena respuesta. La mayoría de las personas no estaban vacunadas.
Estamos ofertando la vacuna en los centros comerciales. Déjenme comentarle con relativo optimismo también, que nuestro promedio es de mil vacunas diarias que estamos aplicando en diferentes centros de concentración. Por ejemplo, centros comerciales, y nos apoya Sedena, Cruz Roja, Municipio, Hospital General, Secretaría de Salud, y tenemos bastante ayuda de empresarios, y de dependencias de gobierno, de tal suerte que sí le vamos a ganar la batalla al sarampión. Esa es la idea.
¿Cómo la Iglesia puede colaborar a frenar la enfermedad?
Yo profeso la religión católica y acudo a una iglesia donde formo parte de un coro, tenemos un aforo de 900 personas en una misa. En la iglesia hay una gran área de oportunidad para que todos los feligreses escuchen el mensaje. Sabemos que el señor obispo está interesado y está apoyando en difundir esa campaña contra el Sarampión entre los feligreses, y creo que eso va a ser de mucha ayuda para hacer una contención de la enfermedad. Que el obispo haya enviado un mensaje a los fieles, a los sacerdotes de toda la diócesis para invitar a los ciudadanos a vacunarse, eso va a tener un impacto que nosotros consideramos muy útil para difundir el tema de la vacunación.
Entonces agradecerle al señor obispo su bonhomía y su responsabilidad social para este tipo de situaciones que nos afectan a todos. Mi respeto y mi saludo. Muchas gracias.


































































