Presencia
Más de 500 fieles partieron rumbo a la Ciudad de México, participando en la tradicional Peregrinación Anual Diocesana que los lleva a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe para agradecer favores o pedir la intercesión de la Virgen del Tepeyac por sus necesidades.

A temprana hora del pasado miércoles 16 de julio, en la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, fueron doce los autobuses que salieron del estacionamiento del Seminario Conciliar rumbo a CDMX. Como cada año se hace, el jueves hicieron la parada obligada en Guanajuato, para participar en una misa a los pies de Cristo Rey, en el Cerro del Cubilete.

Antes de partir de Ciudad Juárez, los peregrinos abarrotaron la capilla central del Seminario para escuchar la misa que celebró el padre Julián Badillo, quien es el coordinador de la Peregrinación Diocesana junto con la laica Mary Jasso.

El sacerdote pidió a Nuestra Señora del Carmen su protección para los peregrinos, y para que todo salga muy bien. Pasadas las siete de la mañana, el padre Julián roció con agua bendita a los viajeros antes de que subieran a los autobuses para tomar camino.

Esta vez acompañan la peregrinación el sacerdote Francisco Sánchez, del equipo formador del Seminario y el diácono permanente Diego Darío Ibarra.
El viernes 18 de julio el obispo de Ciudad Juárez, don J. Guadalupe Torres Campos celebró la santa Misa en la Insigne Nacional Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, a cuyas instalaciones los peregrinos juarenses llegaron caminando por la Calzada de los Misterios.

Luego de su presencia ante la Morenita, los viajeros visitarán Querétaro y el Puerto de Veracruz.

































































