Ana María Ibarra
Con el objetivo de fortalecer la atención integral a personas migrantes y desplazadas en la frontera, el Instituto Fronterizo Esperanza (Hope Border Institute) firmó convenios de colaboración con el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) y la organización Derechos Humanos Integrales en Acción (DHIA), otorgándoles un donativo con recursos del Border Refugee Assistance Fund (BRAF), alianza binacional lanzada por la Diócesis de El Paso y el Hope Border Institute.
Con la presencia del obispo de la Diócesis de El Paso, monseñor Mark Seitz, estas organizaciones sostuvieron una reunión el pasado 30 de julio. En el evento, representantes de las organizaciones explicaron que los recursos permitirán ampliar programas de atención médica, acompañamiento psicosocial, asesoría legal y procesos de integración para personas en contexto de movilidad que permanecen en Ciudad Juárez.

Responder a necesidades
María Cortés, asesora de Acción Humanitaria de Hope Border Institute, recordó que el fondo nació en 2019 para responder a las necesidades humanitarias de la región fronteriza y fortalecer a las organizaciones que brindan atención directa a las personas migrantes y desplazadas.
“Apoyamos a familias que buscan establecerse en Ciudad Juárez y acompañamos a personas afectadas por los recientes cambios en los contextos migratorios y a quienes permanecen en centros de detención”, explicó María Cortés.

Por su parte, Blanca Navarrete, directora de DHIA, destacó que el apoyo ha permitido responder a las cambiantes necesidades de la población migrante, desde la atención médica durante la pandemia, hasta el acompañamiento legal y psicosocial para quienes hoy enfrentan dificultades para integrarse a la comunidad juarense.
Iveth Marín, coordinadora local del Servicio Jesuita a Refugiados, señaló:
“Tras los recortes presupuestales derivados de las recientes políticas migratorias, la colaboración entre organizaciones resulta indispensable para mantener el acompañamiento cercano y humano a las personas desplazadas”.

Son personas
Cabe señalar que los proyectos financiados fortalecerán equipos multidisciplinarios integrados por especialistas en psicología, trabajo social, derecho y sociología, quienes ofrecen atención médica complementaria, apoyo en procesos de regularización migratoria, acompañamiento a víctimas de delitos y atención a la salud mental, además de generar redes comunitarias que favorecen la integración de las familias.
Al concluir la ceremonia, se realizó la firma de documentos. El obispo Mark Seitz afirmó que la migración

“no es una estadística, sino personas con nombres, rostros y una dignidad infinita”.
Asimismo, aseguró que estos acuerdos representan una respuesta concreta a necesidades reales de quienes viven la experiencia del desplazamiento.
“No hay muro que pueda separar nuestra responsabilidad mutua. Somos un solo pueblo, dividido por una línea política, pero unido por la fe, la humanidad y el Evangelio”, expresó el obispo, al reconocer la labor de las organizaciones que acompañan diariamente a las personas migrantes en Ciudad Juárez.



























































