Ana María Ibarra
Promotores incansables de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, sacerdotes Jesuitas llegaron a finales del Siglo XIX al actual lado mexicano del Río Bravo para iniciar una nueva comunidad y, posteriormente, construir un templo dedicado al Sagrado Corazón de Jesús.
Es así como tanto la iglesia ubicada en la calle Constitución, como la devoción al Corazón de Jesús tiene sus orígenes en los sacerdotes de la Compañía de Jesús.
Así lo explicó el padre Francisco Galo Sánchez, actual administrador parroquial de dicha comunidad, una de las más antiguas en la diócesis.
Historia del templo
La historia de la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en Ciudad Juárez nació en 1896, cuando sacerdotes jesuitas de El Paso fueron enviados a atender la parroquia de Guadalupe, hoy Catedral.
“En 1896, tras la ausencia de un párroco diocesano, el obispo solicitó a los jesuitas de El Paso que atendieran la parroquia de Guadalupe. Los jesuitas, promotores del Sagrado Corazón de Jesús, y dada la cercanía al puente, fundaron una nueva comunidad para un futuro templo dedicado al Sagrado Corazón de Jesús”
— compartió el padre Galo.
El sacerdote mencionó que los padres jesuitas no pensaron en una parroquia en el sentido canónico, pero sí en un asentamiento para un templo dedicado a la devoción del Amor de Jesús.
“Quiero agradecer a Dios que a través de los padres jesuitas fue ayudándonos a nacer. Como todo templo, lo más lógico es que fuera de tablas y, parece ser que no duró mucho, no sé si por el clima o un desbordamiento del Río Bravo dada la cercanía, pero algo pasó que se vio la necesidad de construir un templo más en forma”

— señaló el entrevistado.
Fue así que, la construcción del templo inició en 1908, debido al crecimiento de la ciudad y a la necesidad de atender a la comunidad, siendo este el segundo templo erigido en la ciudad.
“El padre Carlos M. Pinto, SJ estaba en la parroquia de Guadalupe, y como responsable de los jesuitas fue uno de los incansables trabajadores. En ese tiempo había más o menos unos diez mil habitantes, por eso la necesidad de otro templo”
— resaltó.
La construcción del templo se concluyó el 07 de junio 1910 y fue consagrado por monseñor Nicolás Pérez Gavilán, obispo de Chihuahua, porque se dependía de aquella diócesis.
“Todavía no empezaba la Revolución, pero cuando llega, el obispo insiste a los jesuitas que no abandonen, que se queden atendiendo ya que no había mucho clero. Luego viene la Guerra Cristera, pero los jesuitas se quedaron. En enero de 1937, el obispo erigió el Sagrado Corazón de Jesús como parroquia, buscando hacer un edificio más acorde a su categoría de parroquia”
— dijo.
Sus cambios
El templo del Sagrado Corazón de Jesús ha sufrido algunas modificaciones arquitectónicas.
“De la parroquia original no se conserva gran cosa. En 1980, el padre Hugo Blanco lo modificó porque era muy chiquito. Era, -como se llamaba a la figura arquitectónica- una cruz latina. El padre consultó con algunos arquitectos y fue posible ensanchar las paredes laterales, pero se respetó el retablo, que es toda la parte de enfrente”

— explicó.
Agregó que el estilo arquitectónico del templo era churrigueresco, evitando espacios solitarios en las paredes.
“Una pared lisa en un templo era fatal. Había que llenarlo de adornos y recovecos. Ese estilo era churrigueresco, porque fue un español quien lo inventó y en México tuvo mucha promoción”
— aclaró.
El padre Galo mencionó que la fachada del templo del Sagrado Corazón de Jesús, con su campanario y cúpula, no ha sido modificada y ha sido respetada por los párrocos que han realizado su ministerio en dicha parroquia.
Actualmente se desarrolla un proyecto interno iniciado por el padre Efrén Hernández (qepd) para cambiar la distribución de salones y oficinas, pero se ha visto limitado por la falta de recursos.
Una devoción universal
Cabe señalar que los padres jesuitas no solo trajeron un templo dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, sino principalmente una devoción como mensaje de esperanza y amor en tiempos difíciles.
“Tal vez exagere, pero puedo decir que en todos los lugares a donde he ido, hay parroquias dedicadas al Sagrado Corazón de Jesús. Sería rarísimo un lugar que no tenga un templo dedicado al Sagrado Corazón. Me atrevo a decir que todas las diócesis tenemos un templo con esta devoción”
— señaló.

Para el padre Galo, esto es muestra del amor al Corazón de Jesús, pero también del amor de Jesús.
“El amor se distingue entre sentimiento y don, siendo el don un regalo que se nos ofrece y que podemos aceptar o rechazar. Si el amor es un don, el nombre de Sagrado Corazón de Jesús es un don. Dios nos regala su amor a través de su hijo. La imagen de Jesús con los brazos extendidos simboliza la magnitud de su amor, ofreciendo esperanza en tiempos de violencia e inseguridad”
— expresó.
Por lo tanto, añadió, el modelo y guía del amor es nada menos que el Sagrado Corazón de Jesús.
“Es la manera concreta, bella, y significativa de amarnos, no solo los fieles de la parroquia, sino a todos los católicos. El Sagrado Corazón de Jesús es para todos, para toda parroquia de la diócesis, aunque no tenga el nombre ni la imagen”
— puntualizó.
Preparan fiesta
A unos días de que se celebre la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús (12 de junio), la parroquia prepara su fiesta patronal iniciando con un novenario en distintos lugares del sector parroquial para dirigirse rumbo al templo y unirse en oración.
“Los viernes se dedican al Sagrado Corazón de Jesús. Esta devoción no se limita a la parroquia, sino que se extiende a todas las parroquias de la diócesis”
— reiteró el padre Galo, quien sugirió tener una imagen del Sagrado Corazón de Jesús en un lugar visible de cada hogar, para recordar el amor de Jesús.
“La imagen sirve como un recordatorio constante del amor de Dios, que envió a su hijo por la humanidad. La presencia de estas imágenes puede ayudar a las personas a recordar el amor en un mundo cada vez más desconfiado y agresivo”
— concluyó.

































































