Ana María Ibarra
Ser párroco de la comunidad Santa María Magdalena, en Ahumada, es más que un itinerario entre la sede parroquial y sus capillas. Para el padre José Fernando De Santiago Sánchez, su día a día implica recorrer caminos de asfalto y terracería para llegar a ejidos lejanos y llevar a las familias la Palabra de Dios, celebrar con ellos la Eucaristía y darse tiempo para escucharlos, ya sea en confesión o en una plática entre feligreses y párroco.
Semana ocupada
Desde hace nueve años, el padre José Fernando de Santiago vive en lo que se conoce comúnmente como Villa Ahumada.
El padre Fernando llegó como vicario y, desde hace siete años, fue nombrado párroco de Santa María Magdalena, una parroquia cuyo territorio es uno de los más extensos de la Diócesis de Ciudad Juárez:
Se extiende, hacia el sur, rumbo a Chihuahua, llega hasta la comunidad de San Lorencito; en dirección a Casas Grandes, conduce hasta Rancho Nuevo, internándose por caminos de terracería entre la sierra. También visita comunidades como Moctezuma, Lucio Blanco, Ojo Caliente, Ruiz Cortines, Zaragoza, Santo Domingo, Potrero El Triste y El Carrizal, donde se encuentra una de las capillas más antiguas, la Misión de San Fernando, que data de 1758.
En todos ellos celebra la Eucaristía para que los fieles no pierdan el sentido de comunidad y unidad entre sí, y unidos con Cristo.
Cada semana, el padre Fernando, de miércoles a sábado, celebra la misa matutina en el templo parroquial, y dos días los dedica a recorrer los ejidos.
Los fines de semana alterna entre las capillas cercanas y la parroquia, mientras que los lunes y martes los utiliza como días de “descanso”, ya que la mayoría de las veces suele ocuparlos para celebrar funerales, asistir a reuniones de presbiterio y decanato, o cualquier otra necesidad que surja.

Ir a los ejidos
Después de la misa de ocho de la mañana, los miércoles y los jueves son destinados por el párroco para emprender el recorrido hacia los ejidos.
Es a mediodía cuando el padre De Santiago se prepara para salir a las calles de asfalto y terracería que lo llevan allá. Y a pesar del calor del desierto que suele sentirse en verano a esa hora, o del crudo frío en invierno, el padre Fernando disfruta del paisaje mientras se dirige a las capillas que se encuentran dispersas entre rancherías y ejidos, donde las familias lo esperan para la celebración de la Eucaristía.
“Ya se me hace cortito ir a los ejidos”, dice con una sonrisa que refleja el cariño que ha desarrollado por esa tierra.
Añadió:
A mí me gusta mucho admirar la naturaleza. Aunque a veces el paisaje es ingrato por la sequía, aun así, es hermoso. Ahí también está la presencia de Dios. Hay que hacer presente el Reino de Dios, aunque las comunidades queden lejos de la cabecera parroquial. Ninguno debería quedarse sin recibir los sacramentos.
En cada visita el sacerdote procura quedarse un momento más después de la misa y en ocasiones comparte con las familias durante alguna fiesta, pues descubre que el ministerio también se construye en esos instantes sencillos.
Escuchar… y aprender
Afirmó:

Muchas veces la gente termina enseñándole a uno. En el camino descubres experiencias de vida que complementan tu propia formación. Saber escuchar también forma parte del ministerio.
El padre Fernando compartió que no son pocas las ocasiones en que alguien se le acerca para recordarle una frase escuchada meses atrás durante una homilía.
La gente se acerca y me dice: padre, aquella vez que vino dijo esto… Ahí uno entiende que Dios sigue trabajando en el corazón de las personas, incluso cuando uno ya terminó de hablar.
Esa cercanía también le recuerda que el sacerdote no puede reducir su ministerio a cumplir horarios o administrar sacramentos.
Señaló:
Podemos caer en el riesgo de ser funcionarios y olvidar vivir la Eucaristía. Primero tenemos que disfrutarla nosotros para después alimentar al pueblo de Dios.
El reto afuera de misa
En la parroquia Santa María Magdalena se realiza la catequesis de niños, adolescentes y jóvenes, que constituye el corazón de la vida pastoral. A ello se suman los ministerios como son los ministros extraordinarios de la Comunión, equipos de Liturgia, monaguillos y los pequeños grupos que mantienen viva la fe en las distintas capillas.
Los retos, sin embargo, son permanentes. Evangelizar en una región tan extensa, recorrer grandes distancias, enfrentar las inclemencias del clima y anunciar el Evangelio en medio de una sociedad cambiante exige constancia.

Dijo:
No debemos dejar de evangelizar. Uno siembra; es Dios quien hace crecer y florecer la semilla.
Para el padre Fernando, el mayor desafío no termina cuando concluye la misa. La verdadera evangelización comienza cuando los fieles salen del templo.
Expresó:
Venimos muy animados a misa, pero el reto es amar allá afuera. Al final seremos juzgados en el amor. Como sacerdote, me corresponde seguir haciendo patente ese mandato, y dejar a Dios obrar, dejar que su gracia toque esos corazones para que puedan ellos dar ese rostro de Dios en sus familias o en sus trabajos.
Ser párroco
Con motivo de la celebración del Santo Cura de Ars, patrono de los párrocos, el padre Fernando compartió que encuentra en san Juan María Vianney un ejemplo permanente de perseverancia y entrega.
Él mismo compartió:
Nunca dejó de mirar a Dios. Sigue siendo una vara muy alta para nosotros. Yo solo le pido al Señor seguir adentrándome en el servicio.
Recordando la frase “Él me ve y yo lo veo” que impactó a San Juan María Vianney, el padre Fernando hizo referencia a ese momento de intimidad y vivencia con Dios que no se puede describir con palabras, sino sólo transmitir.
Concluyó el sacerdote quien, entre brechas, sembradíos y caminos de tierra, ha descubierto que ser párroco en una pequeña ciudad como Ahumada significa salir al encuentro del otro, y así lo vivencia y transmite:
De manera personal, hay cosas que siguen quedando entre Dios y yo. No hay palabras para poder describirlo, pero si vivenciarlo y transmitirlo. Como sacerdote, siempre se seguirán abriendo caminos que vayan encauzados hacia una vida de donación para el pueblo de Dios.































































