Dr. Alfredo Morales González/Ortodoncista
Las vidas de los santos demuestran que la santidad no es mérito propio, sino obra de Dios que nos ofrece ejemplos concretos a través de sus vidas y nos enseña cómo seguir el Evangelio en la cotidianidad.

Dios utiliza sus historias para interpelar nuestra mediocridad y motivarnos a buscar la perfección de la caridad. Al ver que personas con defectos y desafíos similares a los nuestros lograron la santidad, nos llenan de esperanza y nos animan a caminar hacia la vida eterna.
El 22 de febrero de 1931, Jesús se aparece en Polonia en el convento de Plok a Sor Faustina Kowalska, anunciándole el mensaje de la Divina Misericordia. Ella describe así esta aparición: “De noche, estando en mi celda, vi blanco vestido. Tenía una mano alzada en acto de bendecir; con la otra se tocaba la túnica blanca sobre el pecho. Del pecho por la abertura de la túnica salían dos grandes rayos, uno rojo y otro blanco. Después de un instante, Jesús me dijo: “Pinta un cuadro según el modelo que ves, y escribe esto: Jesús, yo confío en ti. Deseo que esta imagen sea venerada en esta capilla y por todo el mundo. Los rayos la imagen representaban la Sangre y el Agua que brotaron de lo íntimo de mi Misericordia en la cruz cuando mi corazón fue abierto por la lanza. El rayo blanco representaba al Agua que justifica las almas; el rojo, la Sangre que es la vida de las almas”.
La Fiesta de la Divina Misericordia en 2026 se celebra el Segundo Domingo de Pascua, que este año es el 12 de abril. Fue instituida por el Papa Juan Pablo II el 30 de abril de 2000, celebrándose siempre el domingo siguiente a la Pascua de Resurrección.
Es un día de gracia especial establecido por la Iglesia, donde se promete el perdón total de culpas y penas a quienes se confiesen y comulguen, confiando en la misericordia divina. Jesús prometió abrir las entrañas de su misericordia, ofreciendo un «mar de gracias». Esta festividad invita a la devoción profunda, la adoración y a la confianza en la bondad divina, considerada un refugio para todas las almas.
“El amor no consiste en las palabras ni en los sentimientos, sino en la acción”. Diario N° 392

































































