Será el Segundo diálogo, para continuar con el proceso iniciado en 2023 en un trabajo eclesial destinado a promover la paz, tal y como pide el papa LXIV en su mensaje: “La paz esté con todos ustedes. Hacia una paz desarmada y desarmante”…

Diana Adriano
En el marco de la Jornada Mundial de la Paz 2026, que se celebró el pasado 1 de enero, la diócesis se encuentra intensificando su labor pastoral y social para responder al llamado del Papa León XIV, quien en su mensaje titulado “La paz esté con todos ustedes. Hacia una paz desarmada y desarmante” invita a la Iglesia y a la sociedad a construir caminos concretos de reconciliación, diálogo y justicia.
El mensaje apostólico se entrelaza con la preparación del Segundo Diálogo Nacional por la Paz, convocado por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), que se llevará a cabo del 30 de enero al 1 de febrero de 2026 en el ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara. A este espacio están convocadas iglesias, universidades, empresarios, expertos, gobiernos locales y diversos actores sociales, bajo una premisa clara:
“Tienes un espacio para aportar en la construcción de la paz, una tarea que nos corresponde a todos y todas”.
Proceso del diálogo
El padre Luis Escudero, asesor de la Dimensión de Fe y Compromiso Social en la diócesis, explicó que el camino hacia este segundo encuentro nacional no comienza ahora, sino que es fruto de un proceso que se ha venido construyendo desde el primer Diálogo Nacional por la Paz.
“En el Diálogo Nacional por la Paz se iniciaron varias oportunidades en parroquias y, en algunos casos, a nivel de decanato. Fue una primera etapa que se llamó Conversatorios por la Paz”, señaló el sacerdote.
Estos conversatorios consistieron en reunir a grupos parroquiales, familias y jóvenes para reflexionar, a partir de un esquema común, sobre las causas de la violencia, poniendo especial atención en problemáticas como la violencia intrafamiliar, el contexto de inseguridad que vive el país, la presencia del crimen organizado y la situación de las juventudes.
“Era una reflexión muy aterrizada a la realidad, a lo que estamos viviendo como país y como comunidad”, explicó el sacerdote.
Posteriormente, el proceso avanzó hacia una segunda etapa denominada Conversatorios por la acción, cuyo objetivo fue pasar de la reflexión al compromiso.
“En los lugares donde se realizaban estos conversatorios se terminaba con algún compromiso concreto, ya fuera dentro del hogar, en la comunidad o en la parroquia”, detalló.
Este esquema, promovido a nivel nacional, fue adaptado a la realidad local de Ciudad Juárez, realizándose en diversas parroquias y decanatos, lo que permitió que las comunidades asumieran la paz no solo como un ideal, sino como una responsabilidad cotidiana.

Trabajo desde la Dimensión
Desde la Dimensión de Fe y Compromiso Social, el trabajo por la paz se articula a través del núcleo local por la paz, un espacio de coordinación que integra no solo a agentes pastorales de la diócesis, sino también a asociaciones civiles y organizaciones afines.
“El núcleo local por la paz no está conformado únicamente por agentes de la diócesis, sino también por otras asociaciones que colaboran en la implementación del diálogo aquí en lo local”, explicó el sacerdote.
Este trabajo conjunto ha permitido que las acciones por la paz tengan un mayor alcance y que se construyan propuestas desde distintas perspectivas sociales y pastorales.
Uno de los frutos más significativos de este proceso ha sido el fortalecimiento de los Centros de escucha, iniciados desde la etapa pastoral encabezada por el padre Beto Luna.
“La idea inicial de los Centros de escucha era la atención a víctimas de violencia, ya sea en el ámbito familiar o a personas que habían vivido directamente algún suceso violento”, recordó el padre Escudero.
Actualmente, este proyecto continúa desarrollándose y, de cara al año 2026, se contempla la apertura de talleres de capacitación dirigidos a parroquias interesadas en implementar sus propios centros de escucha.
“Se va a capacitar a las parroquias que gusten asistir para que puedan tener sus centros de escucha y brindar acompañamiento a quienes lo necesiten”, expuso.
Tarea urgente
Al reflexionar sobre el mensaje del Papa León XIV para la Jornada de la Paz 2026, el padre Luis Escudero destacó dos expresiones clave que requieren una profunda reflexión pastoral y social.
En su mensaje, el Papa León dice:
En todo el mundo es deseable «que cada comunidad se convierta en una “casa de paz”, donde aprendamos a desactivar la hostilidad mediante el diálogo, donde se practique la justicia y se preserve el perdón». [11]
“Hoy más que nunca, en efecto, es necesario mostrar que la paz no es una utopía, mediante una creatividad pastoral atenta y generativa”.
Al respecto, el padre Luis expuso:
“El Papa nos invita a reflexionar las conductas se han ido generando en todos los ámbitos: en las escuelas, en las familias, en los trabajos, que han provocado el crecimiento de la agresividad y la pérdida de la capacidad de escucha y de diálogo”, expresó.
En cuanto a la creatividad pastoral, subrayó que esta implica leer los signos de los tiempos y responder con acciones concretas.
“El Papa nos está invitando a ser profetas de nuestro tiempo. Las realidades nos interpelan y tenemos que dar respuesta a los retos que nos impone nuestra historia, particularmente desde la realidad mexicana, donde la violencia sigue creciendo”.

Preparativos concretos
Sobre la participación de la diócesis en el próximo Diálogo Nacional por la paz, en Guadalajara, el sacerdote informó que se espera una representación amplia.
“Va a haber una participación bastante representativa de la diócesis. Asistirán varios integrantes del núcleo local; estimamos que entre 10 y 11 personas”, comentó.
Asimismo, dijo que se han recibido nuevos materiales para desarrollar una tercera etapa denominada Conversatorios Sectoriales, los cuales deberán realizarse principalmente durante el mes de enero.
“Se nos pide que cada núcleo local realice la mayor cantidad posible de estos conversatorios sectoriales como preparación para el segundo encuentro nacional”.
Llamado a la comunidad
Finalmente, en el marco de la Jornada Mundial de la Paz, el padre Luis Escudero hizo un llamado a la reflexión y al compromiso.
“Tenemos que cuestionarnos como sociedad qué está pasando cuando no progresamos en la unidad y la paz, sino que estos problemas se acrecientan. Es necesario un discernimiento serio, tanto como Iglesia, como sociedad civil”, afirmó.
El sacerdote concluyó invitando a parroquias y grupos pastorales a sumarse activamente al proceso
“Invitamos a las parroquias y a los grupos que lo deseen a que se contacten con el núcleo local por la paz, para solicitar materiales o implementar algún conversatorio. La construcción de la paz empieza en lo local, en cada comunidad”.

































































