Cientos de católicos se entregan a la escucha de la Palabra durante retiro espiritual

Ana María Ibarra
Llenos de fe y esperanza, cientos de fieles vivieron el retiro de sanación Aférrate a Jesús 2025, y con el corazón dispuesto recibieron las bendiciones de Dios a través de los predicadores y las oraciones que se realizaron durante el encuentro, el pasado sábado 5 de abril.
Un Gimnasio Universitario casi lleno puso al descubierto la fe y la necesidad de sanación que cientos de fieles sienten en su corazón, y fueron esa fe y necesidad lo que los llevó a vivir el retiro de sanación Aférrate a Jesús.
El frío y la lluvia que azotó ese día en Ciudad Juárez no impidió que la gente acudiera al encuentro con Jesús, al contrario, el amor cálido de Dios los arropó y les permitió entregarse totalmente a la escucha de la Palabra en voz de los predicadores Guadalupe Aguilar, Roberto Ramírez, el padre Pedro Núñez, el padre Chilo y el padre Ricardo López.
Este último ofreció una prédica dirigida a los jóvenes, a quienes invitó a acercarse al estrado e incluso algunos subieron con él.
Crecer en fe y esperanza
En vísperas de su cumpleaños número 40, el padre Ricardo reflexionó sobre las veces que aparece dicho número en la Biblia, iniciando por compartir que la Cuaresma, cuarenta días antes de la Pascua, es un tiempo para purificar.
“Durante el diluvio, fueron cuarenta días de lluvia y después llegó el tiempo de comenzar de nuevo. Esto nos invita a tener paciencia en el proceso de recuperación de lo que hemos echado a perder con los vicios. Joven, piensa bien los vicios que vas permitiendo, porque algún día querrás dejarlos y te llevará mucho tiempo”, expresó el sacerdote.
Añadió que en el Éxodo se habla de 400 años de esclavitud del pueblo de Israel y 40 años de camino rumbo a la tierra prometida, lo cual ocasionó una crisis en aquel pueblo.
“Si has pasado por una crisis o depresión, algún día se irá, pero que no se vaya sin hacer crecer tu fe y esperanza”, señaló.
Jonás y el pueblo de Nínive fueron otro ejemplo la purificación que significa el número cuarenta en la Biblia.
En este recorrido, llegó a Jesús, quien ayunó y estuvo en oración cuarenta días en el desierto, a donde fue llevado para ser tentado.
“Las tentaciones están a la orden del día, pero no las detectamos porque ya todo nos parece normal. Hoy nada es prohibido o inalcanzable. Ahí en la tentación se pone a prueba la calidad de persona que somos”, afirmó el padre Ricardo.
El sacerdote concluyó con los cuarenta días entre la resurrección y la ascensión de Jesús, que recuerda al cristiano que su meta final es ascender al lado de Cristo.
“Lo que has hecho hasta ahora te encamina, o no, al cielo. Si tu meta no es llegar al cielo y te dices cristiano, tienes la oportunidad de alcanzarlo”, señaló el padre Ricardo para terminar con una oración.
Otro de los exponentes fue el padre Chilo, quien habló sobre la sanación integral que parte de la sanación interior. “Dios empieza a sanar de adentro hacia afuera. Lo que me daña interiormente, se muestra físicamente como un síntoma, una reacción de algo más profundo y no vamos a la raíz del problema. El cuerpo reacciona ante las emociones internas. Permitamos a Jesús ir hasta la raíz de nuestros problemas”, expresó el sacerdote.
Como parte de su charla, el padre Chilo invitó a los asistentes a cantar la canción “Vive”, para reflexionar sobre la manera en que cada uno vive. Para concluir, el sacerdote oró por los enfermos en el nombre del Señor.

En frases
“Me gusta mucho como predica Roberto Ramírez. Me identifico con las experiencias que comparte y todo lo que aconseja es algo que ayuda para mi vida. Me llevan a reflexionar y buscar la manera de mejorar en mi vida”.
Rogelio Rosado
“Me ha gustado la exposición de cada uno los sacerdotes y los predicadores. He sentido mucha paz, mucha alegría. Todo lo que viene de Dios me ayuda en la vida y en aumentar mi fe. Es una preparación espiritual para mí”.
Juana García, parroquia San Pedro de Jesús Maldonado
“El tema del padre Ricardo fue muy motivador. Como joven vengo con muchas preguntas y sentimientos acumulados. En su tema se respondieron muchas dudas que tenía. Me siento ahora más relajada y confiada en Dios”.
Luz Eunice Muñoz, parroquia La Sagrada Familia

































































