Diana Adriano
En un ambiente de alegría y sentido de pertenencia, la comunidad parroquial del Sagrado Corazón de Jesús celebró el pasado viernes 30 de enero una solemne misa de acción de gracias con motivo del 89 aniversario de su erección parroquial, reafirmando su identidad como pueblo de Dios que camina unido en la fe.
La celebración comenzó con una procesión a las afueras del templo, signo visible de la Iglesia en salida, en la que participaron fieles acompañados por su administrador parroquial, el padre Francisco Galo Sánchez.
El sacerdote explicó que la procesión, como gesto litúrgico, expresa que la Iglesia no es un pueblo estático, sino una comunidad viva que avanza junta hacia la casa de Dios.
“Caminar hacia el templo nos recuerda que todos vamos hacia la Casa del Padre”, expresó el padre Galo, subrayando que este signo ayuda a comprender que la fe se vive en comunidad y en movimiento.

La parroquia son ustedes
Al reflexionar sobre el aniversario parroquial, el sacerdote invitó a los presentes a mirar más allá del edificio material, recordando que la parroquia está formada por las personas.
“El edificio es lo visible, pero la parroquia son ustedes. Para Dios, lo más importante somos nosotros, porque somos sus hijos”, afirmó, haciendo énfasis en que la vida parroquial no se mide por números, sino por la participación y el compromiso de los fieles.
El sacerdote explicó que, en esta ocasión, el acto penitencial fue sustituido por la caminata procesional, conforme a la liturgia, ya que el caminar juntos se convierte en un gesto de conversión y reconciliación.

Renovar el compromiso
Tras la procesión, la comunidad ingresó al templo para continuar la celebración eucarística, donde el padre Galo profundizó en la Palabra de Dios y, a partir de la figura del rey David, habló de la fragilidad humana, del pecado y de la tendencia a alejarnos de Dios cuando nos sentimos indignos.
“Muchas veces, al reconocer nuestra debilidad, creemos que debemos alejarnos de Dios, cuando en realidad es cuando más lo necesitamos. Dios se manifiesta con los humildes, con los débiles, no con los soberbios”, expresó.

El sacerdote exhortó a la comunidad a no dejarse vencer por la vergüenza o el miedo ante el pecado, sino a acercarse con confianza al Señor.
Asimismo, señaló que celebrar un aniversario parroquial no es solo recordar una fecha histórica, sino renovar el compromiso de vivir la fe con autenticidad, cercanía y solidaridad. “La razón de ser de una parroquia es que tomemos conciencia de lo importantes que somos para Dios”, subrayó.
Al finalizar la celebración eucarística, los asistentes participaron en un sencillo convivio fraterno, donde se ofreció pan, café y gelatina.

Para saber…
Entre agosto de 1908 y el 7 de junio de 1910, por iniciativa del sacerdote jesuita Carlos M. Pinto, se llevó a cabo la construcción del templo, el cual fue consagrado al Sagrado Corazón de Jesús por monseñor Nicolás Pérez Gavilán, obispo de Chihuahua en aquel entonces.

































































