Ana María Ibarra
Con la finalidad de unirse en oración con la Campaña 40 Días por la Vida, la comunidad parroquial de El Señor de la Misericordia llevó una Hora Santa para agradecer a Dios por la vida y pedir su ayuda para seguir construyendo la cultura de la vida en la diócesis y el mundo entero.

Fue el pasado jueves 12 de marzo cuando se realizó la actividad en el templo parroquial.
Este momento de oración y adoración a Jesús Sacramentado tuvo como fruto hacer la caridad también a favor de la vida, pues los asistentes llevaron algunos artículos que fueron donados al movimiento provida Mater Filius, casa de asistencia a mujeres embarazadas que se encuentran en desamparo.
Confiados en que una hora de oración y adoración por la vida puede mover los corazones de los políticos y los médicos que defienden y practican el aborto, se congregaron esa tarde grupos y ministerios de la parroquia, siendo en su mayoría jóvenes de distintos grupos de la comunidad.
Delante de Jesús Eucaristía, los asistentes elevaron su oración para implorar la salvación de miles de vidas que están en peligro de aborto. Así mismo pidieron por la conversión de quienes promueven esta práctica.
De igual manera, los fieles y sacerdotes oraron por la paz en la ciudad y en todo el mundo.
“Cómo una sola familia sabemos que podemos confiar en la ayuda de Dios y seguir construyendo el amor en nuestras familias, en nuestras colonias y en nuestras parroquias”, expresó el padre Juan Manuel Orona, párroco.
Pidiendo la acción del Espíritu Santo, tanto el sacerdote como los grupos que participaron, pidieron saber amar la vida, respetarla y defenderla desde el vientre materno hasta la muerte natural.

En esa hora, no solo hubo peticiones, sino también momentos de agradecimiento a Dios por su Creación, regalo para el ser humano.
Agradecieron a Jesús por a haber elegido a María como su madre, quien es ejemplo de vida y recordaron a las madres de familia que luchan por educar a sus hijos.
Al acercarse el final de la Hora Santa, se invitó a los fieles a reflexionar: ¿He valorado mi vida como don de Dios?, ¿es Dios un Dios de vida?, ¿creo que Jesús está realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar?
Reconociendo su condición de pecadores, los asistentes también pidieron perdón al Señor por las omisiones al no saber cuidar la vida propia y la de los demás.

El padre Juan Manuel, oró al final:
“Te damos gracias, Señor, porque siempre andas buscando que volvamos a ti. A veces nos descarriamos como la ovejita, como el hijo pródigo, como la moneda, y nos buscas y te alegras al encontrarnos. Pedimos la conversión de los pecadores, que tus siervos de amor a la vida se multipliquen”, oró el sacerdote.
Finalmente, se realizó una oración de reparación por los abortos realizados y las Letanías por la vida.

































































