Ana María Ibarra
Con 20 años en la Comunidad María Mediadora de Colombia, Luis Enrique Mora, predicador y líder del ministerio de música en la sede de Colombia, estuvo de visita en la diócesis para acompañar y compartir con la comunidad local momentos de formación y charlas cuaresmales.
“Estoy aquí por un llamado del Señor a conocer esta Comunidad María Mediadora y la experiencia de fe. Vine a conocer a los hermanos y a aportar desde la experiencia que tenemos en Colombia, donde se fundó la comunidad”, compartió en entrevista.
El jueves 12 de marzo, Luis Enrique estuvo presente en la asamblea de alabanza en la sede de la Comunidad María Mediadora y ofreció una plática cuaresmal.
«La Iglesia, en su sabiduría, determina unos tiempos en el año para llevarnos a la reflexión. Esta noche vamos a meditar sobre el desierto, el llamado al desierto de acuerdo con la experiencia de Jesús con el demonio”, dijo el predicador.

Añadió que como en las tentaciones de Jesús, el desierto debe ser algo que todo cristiano incorpore a su vida.
“Este es un tiempo de reflexión, de bajarle un poco el volumen a las distracciones para encontrarnos con el Señor y centrarnos en la oración, esto nos prepara para salir empoderados como salió Jesús, lleno del Espíritu Santo a servir y a ejercer su ministerio”, mencionó.
Durante la semana que Luis Enrique estuvo en Ciudad Juárez, compartió con los diferentes grupos, apoyando en el retiro del Seminario de Sanación y también tuvo encuentro con los jóvenes y el ministerio de música.

Testimonio personal
Luis Enrique compartió que llegó a la Comunidad María Mediadora, en Colombia, por invitación de una familiar, sin saber que acudía a un grupo de oración.
“Decidí quedarme y el Señor tocó mi corazón. Tuve una experiencia de fe, una experiencia espiritual alrededor de la cruz, viendo a Jesús crucificado, en mi corazón entendí que Jesús no tenía que estar en la cruz. Lloré muchísimo y al comprender que él dio su vida por mí, lo menos que podía hacer era dar la vida por él”, dijo.
Desde ese momento, Luis Enrique se apasionó por el servicio, hizo los seminarios, la formación de liderazgo y todo el proceso hasta convertirse en predicador y líder del ministerio de música.
“Siempre Jesús está tocando a la puerta, esperando a que le abramos para entrar y sentarse a compartir con nosotros, llegar a nuestra vida y transformarnos. No hay que tener miedo de darle ese sí, porque realmente Él quiere venir a sanar nuestro corazón”, expresó.
Y añadió: “El Seminario de Sanación y Liberación de la comunidad ayuda al proceso de sanación de heridas emocionales, restaurar nuestro corazón y a alejarnos de las maldiciones del enemigo. Invito a que participen del Seminario y le den la oportunidad al Señor de restaurarlos”.


































































