Ana María Ibarra
Con la finalidad de ofrecer a la comunidad diocesana una nueva forma de orar, más profunda y de intimidad con Dios, el padre Héctor Xavier Villa, apoyado por Silvia Aguirre y con el impulso del sacerdote jesuita Alex Zatirka, iniciará una comunidad de oración contemplativa.

El sacerdote explicó que durante la experiencia de retiro de oración contemplativa en noviembre pasado, surgió en los asistentes la inquietud de formar una comunidad y se le invitó a dirigir un espacio para dar a conocer y ejercitar esta forma de orar que se realiza en total silencio.
«Fue para mí una sorpresa. Me encontré que el retiro era ejercitarse en la oración contemplativa, con una mínima introducción, y que consiste en centrarse en el silencio con la ayuda de alguna frase o jaculatoria”, compartió el padre Héctor Villa.
Dijo que cualquier forma de oración es algo importante para el cristiano que encuentra en Dios a un verdadero interlocutor.
«La oración, no es imaginar que le hablamos a Dios y que nos responde, sino que lo tenemos como un Tú real, como una persona con quien hablar”.
Mencionó que en la vida cristiana hay un proceso progresivo en la oración que con la constancia se va transformando en un diálogo cara a cara con el Señor.
“Al llegar a este punto, nos damos cuenta de que no son necesarias las palabras, simplemente se requiere la presencia”.
Un nuevo mundo
Añadió que el signo distintivo de la oración contemplativa es que se ha superado la etapa del razonamiento.
«El aprendizaje de este tipo de oración implica el descubrimiento de un nuevo mundo, el de la paz mental. Es una forma superior del conocimiento, algo más profundo y sereno que lo abarca todo. La oración de silencio tiene más poder de transformación que cualquier otro tipo de oración. Su eficacia se cifra en el crecimiento interior, que luego se hace palpable en la actividad”, aseguró, recordando su propia experiencia y sin la intención de desvalorizar otros tipos de oración.
Inicia grupo
El padre Héctor iniciará las reuniones en las que compartirá los beneficios de esta práctica y cómo llevarla a cabo.
Explicó que para ejercitar la oración contemplativa se requiere predisposición, recitar una jaculatoria o frase de dos o tres palabras, adoptar una postura cómoda en el templo o en la habitación, hacerse consciente del ritmo de la respiración, y permanecer inmóvil por 25 minutos.
«Se puede empezar con diez minutos, luego quince minutos, hasta lograr 25 minutos. Esto nos permite entrar en sí mismo. Es una fuente de paz, de relajación. Por supuesto que no es fácil, porque vienen una cantidad de pensamientos, pero lo importante es permanecer. La oración contemplativa ayuda, no solamente a conectar contigo mismo, sino a descubrir en ti mismo la presencia de Dios”
El padre Villa invitó a aquellos que se sientan llamados a ejercitar la oración contemplativa, hayan tenido ya una experiencia o no, a que acudan a la primera reunión que será de introducción y una muestra de cómo ejercitarla.

Comunidad de oración contemplativa
Inicia: Jueves 12 de febrero
Hora: 5:00 de la tarde
Lugar: Parroquia Jesús Maestro.
































































