Diana Adriano
El viernes 23 de enero, la parroquia de Santa Inés fue sede de una noche de evangelización y defensa de la fe, que congregó a miembros de la comunidad parroquial en un encuentro formativo integral.
La jornada contó con la participación de los ponentes Martín Zavala, apologista, y Nany U., fundadora del Ministerio RenaSer desde el Alma, quienes ofrecieron un espacio de reflexión, sanación interior y formación doctrinal.

Cuatro áreas
Durante su participación, Martín Zavala compartió que este tipo de encuentros buscan fortalecer la vida cristiana desde una visión integral, abarcando las cuatro áreas fundamentales de formación que la Iglesia, a través de los obispos y el Papa, propone: la humana, espiritual, pastoral y doctrinal.
Señaló que muchas veces dentro de la Iglesia se tiende a descuidar alguna de estas dimensiones, lo que puede generar desequilibrios tanto personales, como comunitarios.
“La formación debe ser completa; cuando se descuida lo doctrinal, la fe se debilita, y cuando se descuida lo humano, también se generan heridas que afectan nuestra manera de servir a Dios”, expresó.
Añadió que el crecimiento humano es clave, pues implica aprender a amarse, perdonarse, aceptarse y sanar las heridas que se arrastran desde la infancia, para así poder servir mejor al prójimo y a la Iglesia.

Una responsabilidad
La dinámica del encuentro inició con la participación de Nany U., quien, a través de un monólogo con elementos teatrales, propició un fuerte impacto en los asistentes, invitándolos a mirar hacia su interior.
Su intervención incluyó momentos de reflexión, dinámicas personales y espacios de oración, orientados a provocar un encuentro de sanación interior y una entrega consciente del pasado a Dios.
Posteriormente, Martín Zavala abordó la parte doctrinal y pastoral, explicando las bases de la fe católica y la importancia de que los fieles conozcan y defiendan su fe. Recordó que el Catecismo de la Iglesia Católica, en el número 1285, señala que los confirmados están llamados a extender y defender la fe, lo cual subraya la responsabilidad formativa de cada católico.
Finalmente, Martín hizo un llamado a la comunidad a no descuidar ninguna de las cuatro áreas de la formación integral, destacando que un crecimiento equilibrado trae frutos y bendiciones en la vida personal, familiar y eclesial.


































































