La Jornada Mundial del Enfermo este año nos pide reflexionar sobre el buen samaritano y las formas de amar llevando el dolor de otros…este es otro testimonio de quienes llevan a cabo esta misión.

Luz del Carmen es Ministro Extraordinario de la Comunión en la parroquia San Judas Tadeo y hace 18 años una amiga la invitó a visitar APANICAL (Asociación de Padres de Niños con Cáncer y Leucemia, AC).
“Ella estaba angustiada porque los niños se estaban muriendo sin sacramentos. Fui y me sorprendí. No imaginé que hubiera niños con cáncer. Ese día había como 60 niños, no había por dónde pasar, y me empecé a cuestionar por dónde tenía que empezar”, recordó Luz.
Durante esa primera visita, Luz platicó con los padres de familia para conocer si profesaban el catolicismo.
“Si decían que no, les ofrecí de igual manera mis oraciones y las de la comunidad; si decían que sí, les pregunté si les gustaría que sus hijos recibieran los sacramentos, y aceptaron. Hablé con el párroco, en aquel entonces era el padre Antonio González y consciente de que los niños no tenían fuerza para un curso normal de Catecismo, organicé una catequesis de seis semanas”, dijo Luz.
Ella busca a los niños y les ofrece catequesis a través de videollamada y si por el tratamiento no están en condiciones de atenderla, los busca otro día.
“Les enseño a persignarse, las oraciones básicas como el Padre Nuestro, el Ave María, a veces el Credo, aunque por la medicación tienen dificultad para memorizar. Les doy una breve explicación de la Santísima Trinidad. Por último, les enseño a confesarse”, compartió.
Cuando algún niño no está bautizado, la ministro se organiza con el sacerdote para el Bautismo, mientras que la primera Comunión busca que sea en domingo en misa de una de la tarde porque queda grabada y ese es un regalo para los pequeños.
“Para ellos es una gran ilusión hacer su primera comunión”.
Igual para sus papás:
“Me ayuda ver la ilusión de los padres que buscan la manera de comprarles su ropa. El mismo doctor me dijo que cuando los niños reciben una noticia bonita y están ilusionados las defensas se le suben y a él le ayuda también. Cuando organizamos una fiesta para ellos van contentos y el doctor les da permiso de comer de todo”.

Aunque es duro saber del fallecimiento de alguno de ellos, a Luz le queda la satisfacción de haberlos llevado a Dios a través de los sacramentos, pues en estos, es al mismo Dios a quien reciben.
“Todos los días pido a Dios que los sane. Es muy bonito ver la mano de Dios que actúa a través de mis manos para dar consuelo a los demás, es hermoso ver la sonrisa de un enfermo terminal. Y es una alegría saber que después de años de sufrimiento algunos sobreviven al cáncer”, expresó.
La parroquia de San Judas se convertido en un hogar para los niños. Ellos regresan a misa, aunque vivan lejos, e incluso si alguno fallece los papás los llevan ahí.
“Ahorita hay 19 pacientes entre jóvenes y niños. El doctor Rubén Ornelas es quien atiende a estos pacientes. Les invito a que participemos y colaboremos, son tratamientos muy costosos”, expuso.
Dijo que sus hermanos ministros de Comunión organizan actividades para apoyar económicamente.
“Lo que recaudamos completito lo depositamos en APANICAL para el tratamiento de los niños, pero en realidad no es mucho. Un tratamiento tiene un costo de cien mil pesos diarios y es por tres días, y no se puede interrumpir”, explicó.
Invitnó a estar pendientes por los medios católicos como Presencia y Radio Guadalupana, para las siguientes actividades que se realizar
APANICAL
Bancomer
Número de cuenta: 0110339229
Transferencia bancaria: 012164001103392292

































































