Diana Adriano/Ana María Ibarra
Algunos sacerdotes de la diócesis compartieron con Periódico Presencia un balance general del Jubileo 2025, vivido desde los distintos templos jubilares. Coincidieron en destacar la amplia participación de los fieles, el espíritu de peregrinación y la vivencia profunda de la fe, especialmente a través del sacramento de la reconciliación. 
Año de gracia
En la parroquia Santa Teresa de Jesús, el Jubileo se vivió de una manera especial.
Ahí se organizó un grupo de fieles al que denominaron “Peregrinos de Esperanza”, quienes a lo largo de todo el año se dedicaron a realizar diversas actividades orientadas a generar signos concretos de esperanza.
Estas acciones estuvieron dirigidas a distintos sectores de la sociedad, como los ancianos, los jóvenes, los migrantes, los pobres y los niños, promoviendo la cercanía, el acompañamiento y la caridad cristiana.
“Definitivamente fue una experiencia de mucha bendición, fue un año de gracia”, expresó el padre Víctor Vega, párroco de la comunidad.
En este sentido, destacó que hubo una intensa vida pastoral, además de la experiencia de recibir a peregrinos de las comunidades aledañas, pues recibieron a casi todas las parroquias del decanato en peregrinación, motivadas por el deseo de ganar la indulgencia plenaria.
“Esto generó un ambiente de mucha fiesta, de mucha alegría y regocijo, y una gran apertura a la misericordia de Dios, que nos regaló el don de la indulgencia plenaria”, aseguró.
Subrayó que los fieles aprovecharon ampliamente esta gracia jubilar:
“Incluso entre semana, en las misas diarias, la gente acudía para ganar la indulgencia plenaria. Personas que no pertenecían a nuestra feligresía ni a nuestra parroquia llegaron para buscar indulgencia”, puntualizó.

Más confesiones
El padre Alfredo Abdo Rohana, rector del Santuario de San Lorenzo, calificó el Jubileo como “muy positivo”, pues, dijo, a lo largo de este tiempo de gracia, se registró una constante afluencia de peregrinaciones provenientes de diversas comunidades del decanato, así como de algunos grupos laicales organizados.
Informó que al templo llegaron comunidades parroquiales de San Mateo, San Judas Tadeo y El Señor de la Misericordia, entre otras, con una respuesta significativa por parte de los fieles que quisieron atravesar la puerta jubilar.
Destacó un notable incremento en las confesiones, motivadas principalmente por el deseo de los fieles de obtener la indulgencia plenaria, uno de los signos centrales de este Año Jubilar.
El padre Abdo subrayó la importancia del acompañamiento pastoral durante las peregrinaciones. Como anfitrión en el santuario, procuró recibir personalmente a los grupos, darles la bienvenida y bendecirlos con agua bendita, un gesto que, dijo, generaba alegría y fortalecía el sentido espiritual del encuentro.
Recordó que cada peregrinación concluyó con la celebración de la Santa Misa, reforzando el carácter litúrgico y comunitario de la experiencia.
Finalmente, el rector del Santuario de San Lorenzo expresó que el Jubileo 2025 será un tiempo que muchos extrañarán, especialmente quienes han tenido la oportunidad de vivir otros años jubilares. Recordó con emoción haber participado en el Jubileo del año 2000 y ahora en el de 2025, reflexionando sobre la riqueza espiritual que estos acontecimientos dejan en la vida personal y sacerdotal.

Fe y esperanza en el Jubileo 2025
El padre Fernando De Santiago, párroco de Santa María Magdalena en Ciudad Ahumada, destacó una respuesta positiva y una participación constante de los fieles a lo largo del año.
“Sí aprovecharon la indulgencia durante este año. Fue un año de gracia que Dios nos proporcionó para poder seguir afianzando nuestra fe y nuestra esperanza en Él”.
Señaló que la comunidad se mantuvo animada en cada celebración eucarística, reconociendo que es el Señor quien impulsa a los fieles a crecer en la caridad y a encontrarlo en todos los ámbitos de la vida.
El padre Fernando subrayó que la participación fue constante y comprometida.
“La feligresía fue muy participativa. Por ello, Dios nunca nos va a abandonar; va a estar siempre ahí, esperanzado en nosotros, invitándonos a volver a Él”.
Destacó la acogida que hubo sobre los signos jubilares, cuyo significado fue bien aprovechado por los fieles:
“La gente tomó conciencia de lo que el logo mismo lo dice: la cruz y el ancla. Cristo es nuestra ancla, y de ahí es de donde vamos a aferrarnos para poder salir adelante en las adversidades de ese mar que es todo el caminar de la vida, hasta llegar a su encuentro”, expresó.

En San Lucas
Sorpresa y bendición, es lo que experimentó el decanato de Nuestra Señora del Carmen, en especial, la comunidad parroquial de San Lucas Evangelista al haber sido elegida templo jubilar durante el Año del Jubileo de la Esperanza 2025.
Para el párroco de San Lucas, el padre Oscar González, fue un año de encuentro, solidaridad y oración en el decanato y su comunidad.
El sacerdote dijo que para él fue una sorpresa que se haya elegido su parroquia como Templo Jubilar.
“Cuando me habló el padre Alfonso García, Vicario de Pastoral, para comunicarme que la parroquia había sido elegida para ser templo jubilar fue una alegría de sentirnos amados y bendecidos por el Señor y esa fue la experiencia que durante este año se vivió”, compartió.
Recordó que se realizaron diversas actividades de parte de algunas parroquias del decanato.
“Gracias a Dios algunas parroquias del decanato hicieron peregrinaciones para ganar indulgencias. Vinieron y celebraron misa. Eso nos animó mucho como comunidad para recibirlo como hermanos para que se sintieran en casa. Fue una experiencia fraterna, de encuentro con el hermano a través del Jubileo de la Esperanza”, expresó el padre Oscar.

Caridad se hizo presente
Recordando un momento difícil para la comunidad de San Lucas cuando, a causa de las fuertes lluvias se suscitaron inundaciones, el padre Oscar resaltó que su parroquia fue un centro de esperanza dentro del Jubileo.
“Mucha gente se solidarizó ayudando a las familias y a través de la caridad y de este encuentro mucha gente alcanzó la indulgencia a favor de los más necesitados. Esta experiencia de caridad nos hizo cada vez más sensibles a la necesidad de los demás. Como comunidad vivimos esta experiencia te ayuda, siendo capaces no solo de recibir, sino dar de lo que Dios nos ha bendecido”, señaló.
Otras actividades en que la parroquia participó como Templo Jubilar y como comunidad fue el Jubileo de los Enfermos, con una misa de sanación, se implementó el rezo del santo Rosario y del Viacrucis para alcanzar las indulgencias.
“El primer viernes de cada mes tuvimos la vigilia de doce horas ante el Santísimo también para alcanzar la indulgencia. Participamos en las actividades del Jubileo de la Diócesis y se realizaron momentos de reflexión dando a conocer lo que es el Jubileo”, añadió.
Por otra parte también se vivió gran fraternidad y apoyo entre los sacerdotes del decanato.
“Contentos participaron en el Jubileo y asistieron con sus comunidades a nuestra parroquia que tuvo la gracia de ser Templo Jubilar”, concluyó.

































































