Llenos de agradecimiento, alumnos y maestros del Instituto Bíblico San Jerónimo concluyeron un semestre más.
Para dar gracias a Dios se congregaron el pasado sábado 6 de junio en la capilla central del Seminario y participaron de la Eucaristía presidida por su director, el padre Carlos Velásquez.
Contento por la perseverancia de los laicos en la profundización del estudio de las Sagradas Escrituras, el padre Carlos agradeció a Dios por una etapa más concluida.
En su homilía, el sacerdote enfatizó la importancia de la vida espiritual para encontrar paz, fe y fortaleza, destacando la necesidad de un encuentro profundo con Dios y la entrega cualitativa, más que cuantitativa, en todos los aspectos de la vida.
“La vida es religiosa. La búsqueda y el encuentro con lo divino nos ayuda, nos hace sentir paz, fe y fortaleza. Lo necesitamos, porque la persona que no busca en lo divino anda buscando otras cosas y se van por magias, velas, ángeles. La vida religiosa es importante para todos. Hay personas que dicen: creo en Dios, pero no soy religioso”, expresó el padre Carlos.

Contradicción
En ese sentido, el sacerdote mencionó que estas personas no entienden el concepto “religioso” y es una contradicción decir tener fe y no ser religioso.
“Lo religioso implica acciones para encontrarse con lo divino. A veces se utiliza lo religioso para ocultar lo que somos, sin tocar lo profundo del corazón. Los fariseos del evangelio de Marcos cumplían lo religioso, pero estaban preocupados por sí mismos”, señaló.
Por otra parte, el sacerdote reflexionó la cita de la viuda de las dos moneditas, resaltando la cualidad sobre la cantidad.
“Estas moneditas tenían una cualidad muy bella, eran todo lo que tenía para vivir y se lo entregó a Dios. Dios se cautivó por esta ofrenda. La enseñanza es dar a Dios cualidad y no cantidad. Vamos también a valorar, no la cantidad, sino la cualidad de las monedas que los demás dan a nuestra vida, ser agradecidos con el otro y con Dios”.
Al concluir, los alumnos y maestros se reunieron en una fraternal convivencia en la que compartieron un rico desayuno.

































































